Las obras que explican por qué Beatriz González cambió la historia del arte en Colombia
Las piezas más emblemáticas de Beatriz González marcaron un antes y un después en el arte colombiano, al usar imágenes populares para retratar poder

Este viernes 9 de enero, en su residencia de Bogotá, la artista e historiadora Beatriz González falleció a los 93 años de edad. Su hijo, Daniel Ripoll, confirmó la noticia a los medios de comunicación, señalando que el deceso ocurrió por causas naturales tras un debilitamiento progresivo de su salud en los últimos meses. Con su partida, el país pierde a la figura más influyente del arte contemporáneo y a una de las críticas más agudas de la realidad social y política nacional.
González, nacida en Bucaramanga en 1932, desarrolló una carrera de más de seis décadas que la llevó a ser reconocida internacionalmente. Su trabajo se caracterizó por el uso de la iconografía popular y la apropiación de imágenes de prensa para cuestionar las estructuras del poder y la violencia en Colombia. Hasta sus últimos días, se mantuvo vinculada a la vida cultural, siendo referente para investigadores y curadores que veían en ella la memoria viva del arte latinoamericano.
#Luto | Este viernes 9 de enero de 2026, Colombia despide a Beatriz González Aranda, una de las artistas plásticas más influyentes de su generación. Nació en Bucaramanga, Santander, en 1932 y falleció en Bogotá a los 93 años, dejando un legado artístico que marcó profundamente el… pic.twitter.com/DMe720I8vN
— Minuto60 (@minuto60com) January 9, 2026
La trayectoria de la maestra fue fundamental para la modernización de las instituciones culturales en Bogotá. Además de su labor creativa, ejerció como directora de educación en el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MAMBO) y fue una pieza clave en la investigación histórica del Museo Nacional de Colombia. Su formación como historiadora le permitió analizar la imagen como un documento político, esencial para entender el conflicto armado y la identidad de la clase media.
(Vea también: Murió Beatriz González, la artista que convirtió el dolor de Colombia en memoria)
La apropiación de la imagen y sus obras fundamentales
La obra de Beatriz González rompió con el academicismo desde mediados de la década de los sesenta. Su pieza más emblemática, Los suicidas del Sisga (1965), marcó un hito al ganar el Salón Nacional de Artistas. La obra se basó en una fotografía de prensa en blanco y negro que retrataba a una pareja antes de lanzarse a una represa.
Yo no soy una artista pop, yo soy una artista de provincia que utiliza los medios que tiene a su alcance.
Beatriz González
Los suicidas del Sisga de Beatriz González.
— Diego Guarnizo (@diegogzo) January 9, 2026
Unos enamorados suicidas .
Hoy despedimos a Beatriz González, maestra inmensa del arte colombiano.
Convirtió la tragedia, la prensa y la memoria en pintura; hizo del dolor una imagen que no se olvida.
Los suicidas del Sisga y toda… pic.twitter.com/IEstwIwHVg
En los años 70, la artista expandió su soporte tradicional y comenzó a intervenir objetos cotidianos. Pintó sobre camas de metal, bandejas y armarios de madera, explorando el “gusto de la clase media”. De este periodo destacan piezas como Naturaleza casi muerta (1970), donde una imagen sacra es trasladada a un mueble doméstico, cuestionando la jerarquía de los espacios expositivos tradicionales.
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Se ha confirmado el deceso de la artista colombiana Beatriz González.
González fue una influyente artista colombiana, investigadora y curadora, famosa por su arte pop que reinterpreta la violencia, la cultura popular y la historia de Colombia. pic.twitter.com/VkrPU3B58Z
Posteriormente, su obra se tornó profundamente política debido a la situación de violencia en el país. Tras la toma del Palacio de Justicia, produjo Señor presidente, qué honor estar con usted… (1987), una serie de pinturas que critican la indolencia del poder ejecutivo.
Finalmente, su legado más visible en el espacio público es Auras Anónimas (2007-2009), una intervención en 8.957 lápidas de los columbarios del Cementerio Central de Bogotá, una obra en donde utilizó serigrafías de cargueros de cadáveres para rendir homenaje a las víctimas anónimas de la guerra, convirtiendo el lugar en un sitio de memoria nacional.

Beatriz González y su obra 'Auras Anónimas'. Crédito: Colprensa
Su papel transformador en el ecosistema del arte colombiano
El impacto de Beatriz González en el arte colombiano trasciende su producción pictórica. Es considerada la “maestra de maestros” debido a su influencia directa en la formación de artistas, curadores e historiadores. Su metodología de trabajo, basada en el archivo y el recorte de prensa, enseñó a las nuevas generaciones a buscar temas en la realidad inmediata del país en lugar de copiar tendencias externas.
Yo he pintado la historia de este país a medida que me ha ido doliendo.
Beatriz González para el Banco de la República
Su labor investigativa también fue prolífica y decisiva para la historiografía del arte. Publicó diversos libros sobre la historia de la caricatura en Colombia y el arte del siglo XIX, rescatando del olvido a figuras fundamentales de la gráfica nacional. Esta faceta de investigadora la llevó a replantear la narrativa oficial de la historia del arte en museos como el Museo Nacional.
A nivel internacional, la importancia de su trabajo fue validada por las instituciones más prestigiosas del mundo. Sus obras forman parte de las colecciones permanentes del MoMA, el Museo Reina Sofía y la Tate Modern. Estas instituciones han reconocido en González una voz única capaz de traducir el dolor y la ironía de un país en conflicto a un lenguaje universal.
