Tragedia en San Cristóbal: secretario de Salud confirma una víctima fatal
En la noche del sábado ocho de noviembre, un taxista alicorado atropelló a 11 personas en un hecho que ahora deja a una persona fallecida.

Han pasado apenas tres días desde el trágico hecho en el que un taxista en estado de embriaguez atropelló a 11 personas en el barrio La Sierra, localidad de San Cristóbal en Bogotá, cuatro de ellas menores de edad.
Como resultado del accidente, varias personas quedaron lesionadas y dos de los menores de edad tenían muerte cerebral, por lo que la Fiscalía le imputó en la audiencia inicial los delitos de tentativa de homicidio agravada y lesiones personales al taxista.
Sin embargo, la suerte del ahora capturado conductor acaba de cambiar. Este martes en la tarde, el secretario Distrital de Salud, Gerson Bermont, confirmó la muerte de una de las menores de edad afectadas en el accidente vial. Se trata de Karol Stepanía, de 15 años.
En una publicación en la red social X, el funcionario distrital rechazó el acto al tiempo que envió sus condolencias y solidaridad con la familia de la menor de edad.
Lamentamos profundamente el fallecimiento Karol Stepanía, menor de 15 años que resultó lesionada en siniestro en San Cristóbal. Repudiamos este hecho de irresponsabilidad vial y enviamos un mensaje de solidaridad a la familia, a quien acompañamos con nuestros profesionales.
— Gerson Bermont (@Gerson_bermont) November 11, 2025
No era la primera vez
Con el fallecimiento de la menor de 15 años, el caso del taxista cambia. Ahora, se le podría imputar el delito de homicidio agravado a título de dolo, en lugar del de tentativa de homicidio, y en ese caso la pena a imponer por el juez del caso podría llegar hasta los 50 años de prisión.
José Eduardo Chalá, de 55 años de edad, conducía el taxi de placas VDW626 y sus años de experiencia le habían dejado varias infracciones y costado multas. Además, el vehículo cuyo timón tomó en estado de alicoramiento no tenía vigentes sus licencia ni tarjeta de operación.
En la investigación del caso, las autoridades identificaron que, ese día, Chalá circulaba aunque su placa, terminada en seis, tenía pico y placa lo que restringía su circulación por la capital colombiana. Su estado de embriaguez, certificado por el Instituto de Medicina Legal como grado II, es razón suficiente para una multa por hasta $ 15 millones y la suspensión del permiso de conducción, sin el que ya trabajaba Chalá.
