Dos bandas criminales de Brasil son declaradas organizaciones terroristas, ¿qué significa?
El gobierno de los Estados Unidos impuso este estatus a Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), ¿cuáles son sus consecuencias?

Designar a dos de los principales grupos criminales de Brasil como organizaciones terroristas, pese la oposición del gobierno de Lula, es un nuevo paso de los Estados Unidos en su lucha contra el crimen organizado en el mundo.
"CV y PCC son dos de las organizaciones criminales más violentas de Brasil. Juntas, dirigen a miles de miembros y han orquestado brutales ataques contra policías brasileños, funcionarios públicos y civiles. Su influencia y sus redes ilícitas se extienden mucho más allá de las fronteras de Brasil", declaró el secretario de Estado, Marco Rubio, en un comunicado.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, había reiterado su oposición a esta medida, que tiene amplias implicaciones legales, durante su visita hace tres semanas a su homólogo estadounidense, Donald Trump.
El gran rival electoral de Lula de cara a las presidenciales de octubre, el conservador Flávio Bolsonaro, se mostró en cambio resueltamente a favor, y pidió a Trump que tomara esta medida hace dos días, al ser recibido de forma privada en Washington por el republicano.
Primeiro Comando da Capital and Comando Vermelho are two of the most violent criminal organizations in Brazil. Their reach extends throughout our region and into our country.
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) May 28, 2026
Today, I designated these organizations as Foreign Terrorist Organizations and Specially Designated…
"Agradezco al presidente Donald Trump y al secretario de Estado Marco Rubio por atender rápidamente mi pedido en nombre del pueblo brasileño. Ahora nos toca a nosotros, aquí en Brasil" reaccionó el senador brasileño en Instagram.
Con la llegada de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, Estados Unidos empezó a designar como terroristas a bandas criminales como los cárteles mexicanos de Sinaloa o Jalisco Nueva Generación, o el Tren de Aragua venezolano.
Agradezco al presidente Donald Trump y al secretario de Estado Marco Rubio por atender rápidamente mi pedido en nombre del pueblo brasileño.
Flávio Bolsonaro, candidato presidencial de Brasil
Esa designación permite, a juicio de Washington, extender todo tipo de operaciones, especialmente policiales, de inteligencia y contrainsurgencia, a los líderes de esas bandas y a sus intereses, en todo el mundo.
Mientras que países como México o Brasil han mostrado su oposición a esta designación, otros en América Latina se muestran partidarios de seguir los pasos de Trump, como Ecuador u Honduras.
¿Qué sigue en el proceso?
La medida anunciada por Washington tiene dos etapas: inicialmente se califica al PCC y al CV como Grupos Terroristas Especialmente Designados (SDGT por sus siglas en inglés).
Con esta decisión los capos y todos los que se asocien con ellos pueden ser sometidos rápidamente a sanciones por parte del Departamento del Tesoro, que cuenta ya con una lista de 18.000 nombres, entidades y empresas, que engrosa desde hace décadas.
Rubio precisa luego en el comunicado que, a partir del 5 de junio, ambos grupos brasileños pasarán a ser considerados "organizaciones terroristas extranjeras".
Esa designación tiene consecuencias más serias, puesto que implica asimilar el PCC y CV con grupos como Al Qaeda, o el Estado Islámico (EI). Brasil lleva combatiendo al PCC y al CV desde su aparición en cárceles brasileñas.
O povo brasileiro de bem agradece a atenção e o compromisso do @SecRubio e do @realDonaldTrump . Essa luta é de todos nós. Vamos dar um basta nesses grupos! O Brasil merece ter paz! O Brasil tem futuro! pic.twitter.com/2nCxP0082o
— Flávio Bolsonaro (@FlavioBolsonaro) May 28, 2026
El Comando Vermelho surgió en el penal de Ilha Grande, frente a Rio de Janeiro en los años 1970, mientras que el Primeiro Comando da Capital nació en una cárcel cerca de Sao Paulo.
A pesar de la violencia de esos grupos, reconocida por Brasilia, el gobierno no los equipara con grupos terroristas con pretensiones de poner en peligro al Estado.
El gobierno Trump considera por su parte que la entrada masiva de drogas y de delincuentes provenientes de América Latina y el Caribe representa una amenaza a su seguridad nacional, equiparable a las peores organizaciones a las que se ha enfrentado Estados Unidos.
Esa es la misma teoría que sustenta los polémicos ataques desde septiembre del año pasado contra presuntas lanchas de narcotraficantes en el Caribe y el Pacífico, que han causado casi 200 muertos.
Expertos en derecho internacional y organizaciones de derechos humanos sostienen que los ataques probablemente equivalen a ejecuciones extrajudiciales.
Estados Unidos y Brasil firmaron en abril un acuerdo para luchar contra el tráfico de armas y drogas, y Lula había reconocido que Trump le había pedido más colaboración.
*Con información de AFP
