EE. UU. e Israel atacan planta nuclear de Natanz en Irán tras semanas de conflicto
Irán denunció un nuevo ataque contra la planta nuclear de Natanz por EE. UU. e Israel, horas después de que Trump hablara de reducir operaciones.

Irán acusó este sábado a Estados Unidos y Israel de haber atacado nuevamente el complejo nuclear de Natanz, una instalación clave para su programa de enriquecimiento de uranio.
Según la Organización de Energía Atómica iraní, el bombardeo impactó el centro Shahid Ahmadi Roshan, que cuenta con centrifugadoras subterráneas utilizadas en el desarrollo nuclear del país. La denuncia se dio a conocer a través de la agencia Tasnim, que calificó la acción como parte de “ataques criminales”.
Las autoridades aseguraron que, tras una evaluación técnica, no se detectaron fugas de material radiactivo ni riesgos inmediatos para la población cercana. Sin embargo, el hecho reaviva las alarmas sobre la seguridad nuclear en la región.
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Irán culpa a Israel por sabotaje contra planta nuclear. Redes sociales
¿Qué se sabe del ataque?
El incidente ocurre en un contexto de alta tensión, apenas semanas después de los bombardeos registrados el 28 de febrero, que marcaron el inicio de una nueva escalada militar en Oriente Medio.
Teherán sostiene que la ofensiva se produjo pocas horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que su gobierno evalúa “reducir” las operaciones militares en la región. No obstante, sus declaraciones han sido contradictorias, ya que también ha descartado un alto el fuego y ha insistido en una estrategia orientada a la “victoria”.
Por su parte, el ejército israelí afirmó no tener conocimiento del ataque denunciado por Irán, lo que añade incertidumbre sobre los detalles de la operación.
No es la primera vez que Natanz es blanco de ataques. La instalación ya había sido impactada a inicios de marzo y durante la llamada guerra de los 12 días de 2025, en la que también fueron atacadas otras plantas como Fordow e Isfahán.
El foco: el programa nuclear iraní
El programa nuclear de Irán sigue siendo uno de los principales puntos de conflicto con Occidente. Mientras Teherán defiende que sus actividades tienen fines civiles, Estados Unidos e Israel sostienen que el país busca desarrollar armas nucleares.
Este argumento ha sido utilizado para justificar operaciones militares contra infraestructuras estratégicas. En paralelo, crecen los temores por los riesgos asociados a posibles accidentes nucleares.
El director del Organismo Internacional de la Energía Atómica, Rafael Grossi, reiteró su llamado a la moderación militar. Según indicó, Irán informó del ataque, pero no se registró aumento en los niveles de radiación fuera del complejo.

Trump señaló que está considerando “reducir gradualmente nuestros importantes esfuerzos militares en Oriente Medio. AFP
¿Hay riesgo de escalada mayor?
Las tensiones no se limitan a Natanz. Desde finales de febrero, el conflicto ha dejado múltiples víctimas entre dirigentes políticos, religiosos y militares iraníes, mientras el país responde con misiles y drones contra objetivos vinculados a Estados Unidos, Israel y aliados en el Golfo.
Rusia, uno de los principales aliados de Teherán, reaccionó con dureza. La portavoz de su cancillería, María Zajárova, calificó los ataques como “irresponsables” y advirtió sobre el riesgo de una catástrofe regional.
A esto se suma el despliegue de tropas adicionales por parte de Estados Unidos en Oriente Medio, incluyendo unidades del Cuerpo de Infantería de Marina, lo que podría anticipar una operación de mayor escala.
Además, informes de medios estadounidenses señalan que Washington evalúa opciones para asegurar o extraer las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán, lo que implicaría una compleja operación militar.
Movimientos estratégicos en la región
El conflicto también tiene implicaciones globales. Reino Unido autorizó el uso de sus bases militares para operaciones estadounidenses cerca del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial.
En respuesta, Irán lanzó misiles hacia la base conjunta de Estados Unidos y Reino Unido en Diego García, en el océano Índico, evidenciando el alcance de su capacidad militar.
En el plano económico, la guerra ha impactado los mercados energéticos. El precio del petróleo ha aumentado significativamente debido a la incertidumbre y a las restricciones en el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, por donde circulan millones de barriles diarios.
Además, Estados Unidos autorizó temporalmente la venta de petróleo iraní que se encontraba almacenado en buques, en una medida que busca estabilizar el mercado global.

Se observan edificios dañados tras un ataque aéreo israelí en las afueras de Beirut, Líbano, el sábado 21 de marzo de 2026. Redes sociales
Un conflicto sin desescalada clara
Pese a los llamados internacionales a la moderación, el escenario sigue siendo incierto. Irán mantiene su postura de defender su programa nuclear con fines pacíficos y su derecho a la autodefensa, mientras Estados Unidos e Israel continúan presionando para limitar su capacidad nuclear.
En medio de ataques, contraataques y tensiones diplomáticas, las posibilidades de una desescalada parecen cada vez más lejanas. La comunidad internacional observa con preocupación cómo el conflicto podría extenderse y generar consecuencias más amplias en la estabilidad global.
*Con información de AFP.
