25 años después del atentado a las Torres Gemelas, ¿dónde está Khalid Sheikh Mohammed?
A 25 años de uno de los ataques que cambió la historia, el nombre de Khalid Sheikh Mohammed sigue generando preguntas.

A 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, que provocaron la caída de las Torres Gemelas en Nueva York y dejaron casi 3.000 personas muertas, uno de los nombres que continúa ligado a la planeación de los ataques sigue sin recibir una condena definitiva: Khalid Sheikh Mohammed, señalado por Estados Unidos como el principal arquitecto del atentado.
Mohammed, conocido también como KSM, nació en Kuwait en 1965 y es de origen pakistaní. Su nombre comenzó a aparecer en investigaciones sobre terrorismo internacional años antes del 11-S y posteriormente se convirtió en una de las figuras centrales de la estructura de Al Qaeda. De acuerdo con las investigaciones estadounidenses, fue quien presentó y desarrolló la idea de utilizar aviones comerciales como armas para atacar objetivos dentro de Estados Unidos.
Su papel en los atentados quedó documentado por la Comisión del 11-S, que lo identificó como una de las principales figuras detrás de la planificación de la operación. Mohammed también estuvo relacionado con otros planes y atentados terroristas, entre ellos el atentado contra el World Trade Center de 1993 a través de su vínculo familiar y operativo con Ramzi Yousef, responsable de aquel ataque.
¿Qué ocurrió con Khalid Sheikh Mohammed después de los atentados?
Tras los ataques del 11 de septiembre, Khalid Sheikh Mohammed se convirtió en uno de los hombres más buscados por las autoridades estadounidenses. Finalmente fue capturado el 1 de marzo de 2003 en Rawalpindi, Pakistán, durante una operación en la que participaron organismos de inteligencia de Estados Unidos y Pakistán.
Su captura marcó el comienzo de una de las etapas más polémicas de la denominada guerra contra el terrorismo. Mohammed fue trasladado a una red de centros secretos de detención de la CIA, conocidos como black sites, donde permaneció durante varios años antes de ser enviado a la prisión militar de Guantánamo.
Durante su permanencia bajo custodia de la CIA fue sometido a técnicas de interrogatorio consideradas tortura. Entre ellas estuvo el waterboarding, una práctica de simulación de ahogamiento. Un informe del Senado de Estados Unidos documentó que Mohammed fue sometido a esta técnica en numerosas ocasiones.
Este antecedente se convirtió posteriormente en uno de los principales obstáculos para llevar adelante el proceso judicial por los atentados del 11-S. La defensa de Mohammed sostiene que las declaraciones obtenidas durante ese periodo están contaminadas por las técnicas de interrogatorio utilizadas en su contra.

Las últimas fotos que se conocen de KSM en Guantánamo fueron tomadas por la Cruz Roja Internacional en 2006. En ellas se ve con la barba más larga y color naranja. Foto: Cruz Roja Internacional
Desde 2006, Mohammed permanece recluido en Guantánamo, donde enfrenta cargos por su presunta responsabilidad en los atentados que acabaron con la vida de 2.977 personas. La acusación contempla delitos como asesinato, terrorismo y secuestro de aeronaves, por los cuales podría enfrentar la pena de muerte.
¿Por qué Khalid Sheikh Mohammed todavía no ha sido condenado?
Aunque han pasado 25 años desde los atentados, el proceso contra Khalid Sheikh Mohammed continúa sin una sentencia definitiva. El caso se ha visto retrasado durante años por las disputas sobre las pruebas, los interrogatorios realizados durante su detención secreta y la posibilidad de utilizar ante un tribunal las declaraciones obtenidas después de su captura.
En 2024, los fiscales y Mohammed llegaron a un acuerdo mediante el cual el acusado se declararía culpable y evitaría la pena de muerte. Sin embargo, el entonces secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, intervino para revocar el acuerdo pocos días después de que se hiciera público.
El proceso volvió a complicarse y, posteriormente, los tribunales estadounidenses terminaron rechazando la posibilidad de mantener aquel acuerdo. De esta manera, Mohammed continúa enfrentando un proceso que podría terminar en una condena a muerte si finalmente es declarado culpable.
El caso también ha puesto sobre la mesa uno de los debates más controvertidos de la lucha contra el terrorismo: hasta qué punto las pruebas obtenidas mediante métodos de interrogatorio considerados tortura pueden ser utilizadas para condenar a un acusado.
A 25 años de la caída de las Torres Gemelas, Khalid Sheikh Mohammed permanece en Guantánamo, todavía sin una sentencia definitiva por los atentados que cambiaron la historia de Estados Unidos y desencadenaron la llamada guerra contra el terrorismo.
El juicio ha sido programado para junio de 2028, aunque el proceso todavía puede enfrentar nuevos recursos y obstáculos jurídicos. Así, uno de los hombres señalados como pieza clave en la planeación del 11-S lleva más de dos décadas bajo custodia estadounidense sin que un tribunal haya establecido mediante una sentencia definitiva toda su responsabilidad penal por los ataques.
