Brasil ha visto crecer y diversificar el interés de los inversionistas chinos en su economía, en un contexto marcado por los ataques comerciales del presidente estadounidense Donald Trump contra ambos países.Analistas sostienen que este acercamiento entre Brasil y China podría estar relacionado con los altos aranceles impuestos recientemente por Washington a productos brasileños, lo que a su vez tenderá a fortalecer aún más la presencia de capital chino en el país sudamericano.Luiz Inácio Lula da Silva presidente de Brasil. ColprensaInversión récord en el primer semestreDe acuerdo con datos del Banco Central de Brasil, solo en el primer semestre de este año China destinó 379 millones de dólares en inversión extranjera directa de capital en territorio brasileño. La cifra supera el monto anual registrado desde 2018, lo que muestra un repunte significativo en el interés de empresas chinas por consolidarse en sectores estratégicos del gigante latinoamericano.Estas inversiones de capital comprenden la compra o ampliación de participación en empresas locales, y no incluyen la reinversión de utilidades por parte de compañías ya establecidas en el país.En el pasado, la inversión china en Brasil estuvo concentrada en sectores tradicionales como la minería, el petróleo y la energía. Sin embargo, en los últimos años el capital procedente de Pekín se ha extendido a áreas como la infraestructura, telecomunicaciones, agronegocios y tecnología, lo que refleja una estrategia más amplia de diversificación económica.El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. ColprensaEstados Unidos castiga a Brasil Los nuevos aranceles del 50 % a las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos, anunciados semanas atrás por el presidente Donald Trump, han generado preocupación en los sectores productivos de Brasil. El café, uno de los bienes más emblemáticos del país sudamericano, figura entre los más afectados por la medida.Los aranceles de Washington encarecen de manera significativa las exportaciones brasileñas, lo que abre un nuevo capítulo de fricciones entre ambas economías. De acuerdo con expertos en comercio exterior, la medida busca presionar a Brasil en su creciente acercamiento con China, país que en los últimos años se ha consolidado como el principal socio comercial del gigante sudamericano.El café no solo es un producto clave de la canasta exportadora de Brasil, sino también un bien de enorme valor simbólico para su identidad económica. Con los nuevos aranceles, China podría consolidar su posición como destino estratégico de este y otros productos brasileños, desplazando poco a poco la relevancia del mercado estadounidense.