Retrasos, millonarias adiciones y pérdidas económicas rodean una obra bandera de Barranquilla
Minuto60 obtuvo los documentos de la Avenida Shakira, una obra pública de transformación vial que ha generado fuertes cuestionamientos en la ciudad.

Entre adiciones y cuestionamientos se encuentra una de las obras bandera de la actual administración de Barranquilla, la sede alterna de la Presidencia de la República.
Se trata de un proyecto de transformación vial de la administración distrital que buscó mejorar la movilidad en la Calle 72, un sector altamente comercial que posteriormente fue denominado Avenida Shakira.
Pese a las intervenciones que se presentaron como una manera de impulsar la importante arteria vial en la ciudad, el proyecto volvió a quedar sin una fecha definida de terminación.
La obra, que inicialmente fue contratada por $ 20.849 millones y que tenía como plazo de entrega el 31 de diciembre de 2025, tuvo una primera prórroga que llevó la fecha de terminación al 30 de marzo de 2026.
Ante el incumplimiento de las dos fechas de terminación previas, el contrato se extendió hasta el 30 de agosto.
A esto se sumó una adición de $ 12.601 millones, con la que el valor contractual pasó de $ 20.849.779.050 a $ 33.450.941.310.
Es así como el contrato aumentó nominalmente en aproximadamente 60,4 % frente a su valor inicial.
¿Qué dice el contrato inicial de la obra?
El expediente contractual establece que el contrato de obra LP-024-2024 fue suscrito el 21 de febrero de 2025 entre el Distrito de Barranquilla y el Consorcio Urbano LP.
La sociedad contratista está integrada por Lopeca S.A.S., con una participación del 80 %, y Grupo Proyectos y Desarrollo S.A.S., con el 20 %.
El objeto contractual corresponde a obras de pavimentación, ampliación y/o reconstrucción de vías, urbanismo y obras complementarias dentro del proyecto de mantenimiento y recuperación de la malla vial del Distrito.
El valor inicial quedó establecido en $ 20.849.779.050, incluidos los tributos derivados de la celebración, ejecución y liquidación del contrato.
El acta de inicio fue suscrita el 3 de abril de 2025, después de la aprobación de las pólizas por parte del Distrito.
Desde ese momento comenzó a correr el plazo contractual que inicialmente llevaba la ejecución de la importante obra de transformación hasta el 31 de diciembre de 2025.
Sin embargo, la primera modificación del cronograma llegó antes de que terminara ese plazo.
El 22 de diciembre de 2025, las partes suscribieron la Prórroga No. 1, mediante la cual extendieron la ejecución hasta el 30 de marzo de 2026.
De esa manera, el proyecto que había sido concebido para terminar en diciembre de 2025 necesitó tres meses adicionales antes de llegar a su primera fecha de entrega modificada, sin que esta se cumpliera tampoco.
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¿Más plazo y millonarias adiciones al contrato?
En marzo de 2026, según los datos obtenidos por Minuto60, se registró una nueva solicitud para ampliar tanto el plazo como el valor del contrato.
Mediante oficio del 5 de marzo y el Acta No. 8 del 16 de marzo de 2026, el supervisor solicitó autorización para realizar las operaciones administrativas necesarias con el propósito de prorrogar el contrato hasta el 30 de agosto de 2026 y adicionar $ 12.601.162.260.
El dinero fue distribuido en dos conceptos: $ 4.832.939.360 correspondientes a mayores cantidades de obra y $ 7.768.222.900 relacionados con obras adicionales.
La solicitud no fue presentada únicamente por el contratista
En el expediente también aparece el concepto de la interventoría, a cargo de EDUBAR S.A., una empresa fuertemente cuestionada en la ciudad por su gestión en diferentes obras públicas de gran magnitud, que respaldó técnicamente la modificación.
De acuerdo con el documento contractual, la interventoría señaló que, después de la revisión de planos, diseños y requerimientos definidos en los diferentes comités de obra, además de ajustes técnicos determinados por la Gerencia de Ciudad en coordinación con la interventoría, se había evidenciado la necesidad de modificar el diseño general del urbanismo, ajustar la paleta de colores e incluir ítems que no estaban previstos inicialmente.
La interventoría calculó inicialmente mayores cantidades de obra por $ 9.118.833.406, junto con menores cantidades por $ 4.285.894.046, mientras que los ítems no previstos ascendían a $ 7.768.222.900.
Después de ese balance, el valor solicitado como adición quedó en $ 12.601.162.260.
La Secretaría General del Distrito terminó aprobando la Prórroga No. 2 y la Adición No. 1, incorporando las mayores y menores cantidades e ítems no previstos relacionados.
Con la modificación, el valor del contrato llegó a $ 33.450.941.310 y el nuevo plazo de entrega se estableció para el 30 de agosto de 2026.
El propio documento incluso cita que la contratación se desarrolla bajo un esquema de precios unitarios, y argumenta que la jurisprudencia del Consejo de Estado respalda los contratos bajo esta modalidad, señalando que, aunque el incremento global del contrato representa cerca de 60,4 % frente al valor inicial, no se presenta como un único concepto de sobrecosto, sino como una modificación contractual sustentada.
¿Qué cambios aparecieron durante la ejecución?
Entre las razones por las que se cuestiona el proyecto se encuentran las modificaciones que tuvieron que incorporarse mientras la obra ya estaba en ejecución.
En ese sentido, la segunda prórroga señala que los cambios estuvieron relacionados con revisiones de planos y diseños, requerimientos definidos en comités de obra y ajustes técnicos coordinados entre la Gerencia de Ciudad y la interventoría.
Entre las modificaciones mencionadas aparece el diseño general del urbanismo y la incorporación de elementos que no estaban contemplados en el presupuesto inicial.
Según la administración distrital y la interventoría, los cambios eran necesarios para adecuar el proyecto a las condiciones y requerimientos que surgieron durante su ejecución.
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Sin embargo, la aparición de nuevas actividades también tuvo un efecto sobre el cronograma.
La obra que inicialmente debía estar terminada en diciembre de 2025 necesitó una primera prórroga hasta marzo de 2026 y posteriormente una segunda hasta agosto.
Para entonces, además del incremento contractual, el proyecto acumulaba meses adicionales de ejecución frente al plazo originalmente establecido.
Retrasos en redes, urbanismo y componentes eléctricos
Según los documentos contractuales, eran varios los frentes que venían afectando el desarrollo de la obra, uno de ellos correspondía al urbanismo peatonal.
Según los reportes realizados durante la ejecución de las obras, la instalación de losetas en los andenes tuvo que detenerse para revisar el diseño, en medio de las solicitudes formuladas por comerciantes y residentes.
Otro de los puntos señalados está relacionado con las redes de alcantarillado y la disponibilidad de tubería.
De acuerdo con los informes oficiales, el componente presentaba retrasos y tenía incidencia sobre otras actividades posteriores.
El tercer frente está relacionado con las redes eléctricas y de telecomunicaciones, cuya ejecución dependía de la terminación de trabajos previos en las redes húmedas para evitar interferencias.

Estado actual del contrato de obra, reportado por las autoridades distritales de Barranquilla. Foto: Suministrada.
Una obra que también ha tenido impacto sobre los comerciantes
Mientras el Distrito y el contratista avanzaban en la ejecución de la intervención, los establecimientos comerciales ubicados sobre el corredor vial tuvieron que convivir con cierres, excavaciones, restricciones de movilidad y dificultades de acceso.
El hecho generó descontento por parte de los comerciantes ubicados en la calle 72, que han denunciado pérdidas económicas y cierres de establecimientos como consecuencia de la intervención.
Adicionalmente, se ha registrado el cierre parcial o permanente de establecimientos en la zona por las afectaciones, una situación que también se ha sumado a la discusión alrededor de la obra.
Concejo de Barranquilla citó a control político por los cuestionamientos al proyecto
Ante los inconvenientes que ha tenido el proyecto, el concejal de Barranquilla Antonio Bohórquez fue uno de los que alzó la voz y solicitó a la administración entregar las explicaciones necesarias sobre el desarrollo y ejecución de las obras en la Calle 72.
El 17 de septiembre, el miembro de la corporación distrital manifestó que las autoridades deberán explicar la razón por la que decidieron aumentar el valor inicial del contrato, en un debate de control político.
Según la explicación del concejal, dicho debate fue aprobado con 16 votos a favor de la corporación.
Como me toca y es mi deber, he planteado que la plenaria nos aprobara, y así ocurrió, un debate de control político,
Antonio Bohórquez, concejal de Barranquilla.
Es así como serán citados tanto el contratista de la obra como la interventoría y la Secretaría General de la Alcaldía de Barranquilla, dependencia que aprobó las prórrogas y adiciones al contrato.
Dos días antes de la fecha de entrega, llegó una nueva suspensión
El elemento más reciente del expediente cambia nuevamente el escenario en el proyecto de transformación vial.
Los documentos del contrato obtenidos por Minuto60 revelaron que el 28 de agosto de 2026, a las 8:00 a. m., se reunieron Jorge Gomezaquira, en representación de la Secretaría de Obras Públicas de Barranquilla y como supervisor del contrato; Angelly Criales Aníbal, por EDUBAR S.A. como interventoría; y Libardo López, en representación del Consorcio Urbano LP, a cargo de las obras.
El propósito de la reunión fue acordar la suspensión del contrato LP-024-2024, correspondiente a la transformación de la Calle 72 o Avenida Shakira.
Sin embargo, lo que llama la atención es que dicha suspensión se realizó dos días antes de que se venciera el segundo plazo para la entrega de la obra a la ciudadanía.
Lo anterior, teniendo en cuenta que la segunda prórroga había establecido como fecha de terminación el 30 de agosto de 2026.
¡La calle 72 se renueva y renacerá como la Avenida Shakira! Con una renovación total, le devolveremos el esplendor a esta icónica arteria vial de Barranquilla, que a partir de ahora llevará el nombre de Avenida Shakira, en honor a la artista barranquillera más grande de todos los tiempos, quien con su talento ha hecho retumbar el nombre de nuestra ciudad en todo el mundo.
— Alejandro Char (@AlejandroChar) March 19, 2025
El documento no atribuye la suspensión a un incumplimiento específico del contratista, sino que la justificación consignada está relacionada con la necesidad de realizar actividades complementarias para culminar integralmente las intervenciones en el sector de la calle 72.
En particular, el acta señala que todavía se requería la instalación y/o implementación de diferentes elementos de mobiliario urbano como complemento de las obras de andenes, reparcheo y demás intervenciones ejecutadas.
Es así como, según el documento, en criterio de la entidad, el contratista y la interventoría, se consideró necesario contar con un periodo de coordinación y análisis técnico para actualizar la programación de las actividades pendientes.
El objetivo, según el acta, era elaborar un cronograma detallado y de estricto cumplimiento que estuviera articulado con las condiciones actuales de ejecución y con las actividades requeridas para instalar el mobiliario urbano.
En otras palabras, a dos días del vencimiento del plazo contractual, todavía había actividades que las partes consideraban necesarias para lograr la culminación integral de la intervención.
La obra quedó nuevamente pendiente de un cronograma
La suspensión tampoco establece por sí misma una nueva fecha de entrega.
El documento señala que, una vez culminado el periodo de suspensión y definidas las condiciones técnicas y de programación requeridas, las partes procederán a reanudar la ejecución.
Además, contempla que, de ser necesario, se tramite y suscriba la correspondiente prórroga para disponer del tiempo requerido para terminar las actividades relacionadas con las obras complementarias.
El contratista, por su parte, quedó comprometido a actualizar las garantías de acuerdo con la nueva fecha de terminación.
Por lo pronto, no se conoce cuál será el nuevo plazo, qué actividades permanecerán pendientes, cuánto tiempo durará la suspensión y si la eventual nueva prórroga tendrá algún efecto adicional sobre el valor del contrato.
Tampoco se ha conocido de manera oficial cuál es el porcentaje real de ejecución física al momento de la suspensión y qué componentes ya fueron terminados frente a aquellos que todavía deben ser ejecutados.
Por el momento, el histórico contractual de la Avenida Shakira permanece abierto, pese a la suspensión firmada el pasado 28 de agosto de 2026.
Mientras el Distrito, el contratista y la interventoría definen cómo culminar los trabajos pendientes, los habitantes, conductores y comerciantes de ese corredor vial de Barranquilla siguen esperando que la obra que comenzó con una fecha y un presupuesto definidos pueda finalmente llegar a su etapa de terminación.
(Además: Defensores de la Patria, partido del presidente, buscará fusionarse con otros dos partidos)


