“Creo que Juan Carlos I nunca tuvo libertad”: Laurence Debray
Entrevista con la escritora francesa Laurence Debray por 'Reconciliación', el polémico libro de memorias de quien fuera el Rey de España.

Antes de recibir el llamado de Juan Carlos I para que le ayudara en la escritura de sus memorias, Laurence Debray ya había escrito dos libros y realizado un documental sobre quién fue el Rey de España por casi cuarenta años.
Hija de un intelectual francés, muy amigo de Fidel Castro y Ernesto Guevara, y una madre antropóloga, debió empacar maletas y vivir por más de dos años en Abu Dabi (Emiratos Árabes), para tener largas jornadas de entrevista, de escritura, corrección y edición de los textos que se convertirían en ‘Reconciliación’, título de las memorias del rey emérito Juan Carlos I, publicadas hacia finales de 2025, donde busca repasar su reinado y defender su legado histórico, sintiendo que le "robaban su propia historia".
Le correspondió liderar la llegada de la democracia a España tras la dictadura, con décadas en donde el país logró nivelarse, en aspectos políticos, sociales y económicos, con respecto a otros países europeos, pero el final de su reinado estuvo empañado por temas de corrupción, su vida personal e incluso el famoso episodio de sus viajes de caza de elefantes en África.
Laurence Debray se encuentra viajando por América Latina hablando sobre la experiencia de haber trabajado en las memorias de un rey, lo cual es poco usual en la historia, “porque los reyes no se confiesan”, le decía su padre.
Gran éxito y mucha polémica
Fueron dos años de trabajo, ¿Cómo fue ese proceso de lograr la voz de él en la escritura de sus memorias?
Yo estaba un poco impresionada por la tarea, porque yo nunca había hecho algo así. Es un ejercicio muy diferente cuando escribes un libro tú, y cuando tu misión es plasmar, lo más fielmente posible las reflexiones de otros, y es algo que nunca había hecho.
Además, son las memorias de un rey, y que un rey escriba sus memorias es un hecho excepcional, por lo que era clave que fuera él su completo narrador. En Francia, muchos hombres políticos escriben sus memorias, pero es como una cosa un poco de estrategia de comunicación, donde intentan ser muy neutral, buscando mostrar lo grandes y lo generosos que supuestamente son.
Este ejercicio era muy diferente, era revelar lo que es un rey y revelar lo que había desde el interior, cómo había procesado todo ese recorrido político vivido, que es bastante interesante, por lo que lo más claro del proyecto era su propia voz.
Son las memorias de un rey, y que un rey escriba sus memorias es un hecho excepcional, por lo que era clave que fuera él su completo narrador.
Laurence Debray, escritora francesa
Usted ya había hecho dos libros y un documental sobre Juan Carlos I, ¿cómo fue conocerlo y trabajar con él durante dos años?
Fue interesante porque cuando hice los libros y el documental, él era rey, mientras que en Abu Dabi ya no lo era. O sea, sigue teniendo el título de rey, pero desde otra posición, muy lejos de España y viviendo muy solo, por lo que creo que piensa y ve las cosas de manera muy diferente. Fue rey por 40 años, toda su vida se preparó para ello, y ahora lleva diez años sin corona.
¿Cambió mucho su visión, la imagen que tenía sobre él?
Creo que sentí más empatía, porque la verdad verle en esa situación me conmovió un poco. Antes lo había visto en el Palacio de la Zarzuela con todo el inmenso protocolo que existe en torno a la monarquía, pero ahora, era verlo solo, lejos de su país, en Abu Dabi.
De hecho, el tema de la soledad es constante en estas memorias…
Yo creo que es un hombre que no tiene libertad. Ahora que lo dice, creo que Juan Carlos I nunca tuvo libertad, siempre estuvo al servicio de la monarquía, siempre estuvo al servicio de la corona y del país. Siempre, desde su infancia lo estuvo. La verdad es que no es una persona que pueda decidir dónde va a vivir, qué va a ser, que va a estudiar y qué es lo que realmente quiere hacer.

Escritora francesa Laurence Debray autora del libro 'Reconciliación'. Colprensa
El libro comienza con una reflexión, asegurando que los reyes no escriben sus memorias…
Era algo que le decía su padre, pero en estos tiempos, con tantas versiones sobre su vida, con el exceso de las ‘fake news’, tantos rumores, quería dar su versión de los hechos y él tener la última palabra, incluso sobre temas como la transición hacia la democracia tras la dictadura en España, porque hay tantos cuentos manipulados por varios políticos, partidos oportunistas y el gobierno, que creo que era necesario conocer su versión, teniendo en cuenta la rara relación que tiene España con su historia.
Vivimos tiempos en los cuales hay mucho revisionismo, y él quería dejar este libro para las próximas generaciones como un testimonio histórico.
Su lejano hogar
En España se ha generado mucho ruido la publicación de estas memorias…
Inicialmente queríamos que saliera en Francia y España simultáneamente, pero los españoles se retrasaron, por lo que antes de la edición en español, se generaron muchos rumores porque ya había salido en Francia.
Luego algunos políticos y algunos periodistas manifestaron que no veían bien que un rey publicara un libro. Era normal escuchar que decían: "No lo hemos leído, pero no nos gusta", y era un ruido que ya sabíamos que generaría.
Al final, cuando lo leyeron, cuando empezó a tener mucho éxito comercial, sacaron seis ediciones en muy pocos meses, entonces empezó un poco a cambiar. Ya salió en Portugal también, va a salir en árabe, en inglés, en fin, va a tener su vida.
Creo que es un libro que durará, de largo plazo, que es la visión que desde el principio tenía el propio Rey con este libro. Ese es el privilegio de los reyes, que no hay elecciones, pero sí quería dejar su testimonio para los historiadores, para las próximas generaciones.
Personaje clave en la restauración de la democracia en España…
Exacto, fue restauración, porque antes había una dictadura, antes hubo una guerra civil, antes había una república, pero es la monarquía constitucional que él instaura, fue el motor del cambio, él es el que mostró el camino, porque fueron momentos bien difíciles. Salir de 40 años de dictadura no es fácil.
¿Se le ha reconocido su aporte?
Lo que ocurre es que muchos españoles se han sentido decepcionados por los últimos escándalos. Él venía casi de ser santificado por muchos españoles, quienes olvidaron que él no es un santo, es un humano, por lo que los escándalos los golpeó muy fuerte.
También están los jóvenes que no conocen la historia y sólo se quedaron con lo último, que no saben lo que es vivir en una dictadura, que no vieron el cambio y les parece natural crecer en una democracia europea, aunque Europa no quería a España por muchos años.
Es un poco reivindicar eso, un poco de recordar, porque muchas personas de las generaciones que lo vivieron, siento que le tienen un gran afecto.
Entre la polémica, la verdad y el mito sobre su relación con el dictador Franco…
En realidad, Franco lo hace volver a España a los diez años de edad. Lo ve crecer y es quien decide un poco sobre su formación militar. Es quien le va mostrando el camino. Creo que Franco lo estudiaba para ver cómo era, cómo iba su camino.
¿Tenía Juan Carlos otro camino para seguir?
A él le marcan el camino en sus tiempos de formación, pero luego, él es quien escoge el camino a seguir, que fue la democracia. Hubiera podido seguir con una dictadura light, pero no lo hizo así, pese a estar rodeado de todos los poderes de Franco.
Dijo: "Bueno, vamos a la democracia y legalizar el Partido Comunista, hacer una constitución, elecciones”. Marcó el paso, el motor de cambio, con una clase media española que estaba lista para el cambio, porque no es solo un cambio político, es un cambio cultural, social, una apertura internacional. También contó con una generación de líderes políticos que también querían cambiar el país.
Mano firme
En medio del largo proceso de construcción de estas memorias, ¿Juan Carlos I dudó en algún momento?
No, él es un militar, es alguien muy indirecto, no hay dudas, él sabía que tenía que hablar de lo bueno y de lo malo, de lo doloroso también, y es una persona muy fácil con quien trabajar, que tiene una meta y ya y sigue.
¿Incluso a la hora de reconocer errores como su cacería de elefantes en África?
Reconoce sus errores, no era difícil. Es muy lúcido. Es muy lúcido. Además, creo que ese autoexilio, esa distancia, lo ha hecho reflexionar largamente sobre lo que le pasó.
El exilio en soledad…Habla de la relación con su familia, con sus hijas, con su hijo, el actual Rey de España…
Distingue muy bien a los dos, su relación con su hijo, y su relación con el Rey de España. Pese a todo, no es una persona que se queja, se adapta a todo, él dice que es un camaleón, pero es verdad que fueron momentos de dolor, de soledad como el día de Navidad, se siente un poco apartado y olvidado. Es humano.
¿Le teme al olvido?
No, porque en España es como el ausente omnipresente. Él no está en España, pero siempre hablan de él. Al final siempre está ahí, lo comenta en en los medios de comunicación, no está como olvidado del todo.
Creo que antes se respetaba más la privacidad, pero ahora con las redes sociales ya no se puede, nada se puede quedar en secreto.
Él no está en España, pero siempre hablan de él. Al final siempre está ahí, lo comenta en en los medios de comunicación, no está como olvidado del todo.
Laurence Debray, escritora francesa
¿Qué tanto se puede entender la monarquía en este siglo XXI?
El caso español es muy particular porque es una monarquía reciente, tiene 50 años, pero garantiza la unidad del país. Es fundamental en las instituciones democráticas. Creo que todavía es muy útil.
Creo que incluso hoy en día, en este mundo que se está volviendo loco, con muchos jefes de estados populistas o jefes de gobiernos populistas que abren frentes de guerra, los reyes dan una perspectiva a largo plazo, una permanencia en las instituciones. Creo que dan cierta seguridad.
Creo que la mornarquía todavía es muy útil.
Laurence Debray, escritora francesa
*Información de Colprensa, Sergio Villamizar
