Diomedes Díaz y su devoción por la Virgen del Carmen: las canciones en las que la mencionó
El importante exponente vallenato tuvo un estrecho vínculo con la Virgen del Carmen; en sus letras siempre la tenía presente.

La celebración del Día de la Virgen del Carmen este 16 de julio no solo reúne a millones de fieles en Colombia, sino que también revive algunas figuras que profesaron una profunda devoción por la figura religiosa.
Uno de ellos es el cantante vallenato Diomedes Díaz, quien convirtió su fe en una parte importante de su vida y de su carrera artística al incluir a la Virgen en 17 de sus canciones más icónicas.
Desde muy joven, Diomedes Díaz cultivó una conexión especial con la Virgen del Carmen, patrona de los conductores, todo por ser criado en una familia católica; así aprendió desde pequeño la importancia de la fe y la devoción.
¿Cuáles son esas canciones?
En 1976, en el álbum ‘Herencia vallenata’, Diomedes lanzó ‘Teresita’, un tema de su compañero musical Náfer Durán, el punto de inicio de la relación de Diomedes con la Virgen del Carmen.
“Los amores de Teresita, que ya me están volviendo loco, Los amores de Teresita, que ya me están volviendo loco, ¡ay! yo le ruego a mi virgencita, ¡ay! pero eso a ella le importa poco, ¡ay! yo le ruego a mi virgencita, ¡ay! pero eso a ella le importa poco”.
En 1978, ‘el Cacique’ profundizó y dio a conocer mucho más su devoción con el saludo introductorio en el tema ‘El alma en un acordeón’ (La Locura 1978): “Ay Virgen del Carmen hija”.
“Ay Virgen del Carmen hija”.
En 1981 lanzó ‘Bonita’, una canción de su autoría que marcó el real inicio de su estrellato y en donde también nombraba a la “patrona”, que, según él, lo acompañó en todo su camino.
“Que cuando estemos juntos, todo el mundo diga: Caramba, esos muchachos sí se quieren. Pueda ser que Dios los guarde, y la Virgen bendiga el cariño que se tienen” (bis).
En 1984, Diomedes grabó uno de sus más grandes éxitos: ‘Mi muchacho’, dedicado a su primer hijo. Allí recuerda su niñez, cuando un 16 de julio va a la iglesia a su encuentro con la virgen.
“Recuerdo la cartilla abecedario, el primer día que al pueblo me mandaron, porque era día de fiesta. Recuerdo que iba tan entusiasmado, porque desde que me habían bautizado, no llegaba a la iglesia. El 16 de julio es la fiesta, De la Virgen del Carmen, El 16 de julio es la fiesta De la Virgen del Carmen”.
En ese mismo año, grabó ‘Se acabaron mis penas’ donde pide a la Virgen que le cuide a su compañera sentimental.
"Yo le voy a prender una esperma a la Virgen, para que ella propiamente se encargue, que en cada paso que dé me la cuide, y que me le aparte todos los males (bis), mientras que yo voy a buscarla, para vivir con ella en el valle, para vivir con ella en el valle".
También la nombra en ‘Tu cumpleaños’ (Incontenibles 1987), icónica canción del Cacique de la Junta.
“Vamos a decirle con amor que la felicitamos y que siga cumpliendo muchos más, que la Virgen la tiene que cuidar, que, de mi parte, nada en la vida le faltará”.
En la década de los 90, Diomedes le dedicó a la Virgen canciones como ‘Adiós lunarcito’.
“Virgen del Carmen, déjame vivir otro poquito más, para poder demostrarle que lo que siento es verdad”.
El regreso del cóndor en 1992.
“El cóndor herido, al fin no se fue, la Virgen del Carmen, lo hizo regresar. Pa’ que no quede solo Carrizal, Mis hijos, mi mamá con mis hermanos”.
Un canto celestial 1995
“Me regaló Juancho Rois la Virgen, me regaló la Virgen del Carmen y ahora la tengo en Carrizal,la tierra donde yo nací, donde Juancho, conoció a Martín, y también conoció a mamá”.
Estas son algunas de las canciones en las que Diomedes Díaz dejó plasmada su profunda devoción por la Virgen del Carmen y por la fe católica. En el día de su conmemoración, recordar estas interpretaciones también es una forma de destacar la faceta espiritual del artista, quien hizo de sus creencias una parte fundamental de su vida y de su música.
