¿Tiene A, B o C en el RUI? Estos son los subsidios y ayudas a los que podría acceder
Tener A, B o C en el RUI puede abrir la puerta a distintos programas, pero la clasificación no garantiza un subsidio automático.

Desde el 1 de agosto de 2026, el Registro Universal de Ingresos (RUI) comenzó a operar como instrumento de focalización del Estado colombiano, con el objetivo de reunir información de distintas fuentes para identificar las condiciones económicas de los hogares. El RUI mantiene los grupos y subgrupos del Sisbén IV, aunque la incorporación de nueva información puede generar cambios en la clasificación de algunas personas.
Por eso, para quienes al consultar el sistema encuentran una clasificación A, B o C, una de las principales preguntas es qué significa ese resultado y, sobre todo, qué subsidios o ayudas pueden solicitar.
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La clasificación funciona como una herramienta para que las entidades públicas identifiquen y prioricen a la población que podría cumplir las condiciones de sus programas. En otras palabras, tener un determinado grupo puede ser una puerta de entrada, pero después deben cumplirse los requisitos establecidos por cada entidad.
¿Qué subsidios puede recibir si pertenece al grupo A, B o C del RUI?
El grupo A, dividido entre A1 y A5, corresponde a la población en pobreza extrema; el grupo B, de B1 a B7, identifica a la población en pobreza moderada, mientras que el grupo C, de C1 a C18, corresponde a población vulnerable.
Esta diferencia es importante porque la prioridad puede variar de acuerdo con el programa. Una persona del grupo A puede tener una focalización más prioritaria en determinadas transferencias, mientras que una persona del grupo C puede acceder a otros beneficios, como algunos programas de vivienda, educación, salud o inclusión económica, siempre que cumpla las condiciones adicionales.
Grupo A: pobreza extrema y mayor prioridad en varios programas
Las personas ubicadas entre A1 y A5 hacen parte del segmento de mayor vulnerabilidad económica dentro de la clasificación. Esta condición puede ser utilizada para identificar hogares potencialmente beneficiarios de programas de transferencias monetarias y otras ayudas sociales.
Uno de los programas que debe revisarse es Renta Ciudadana, administrado por Prosperidad Social. El programa continúa funcionando en 2026 y sus transferencias se dirigen a hogares que cumplen los criterios de focalización y las corresponsabilidades establecidas. En marzo de 2026, Prosperidad Social inició el primer ciclo del año con más de 763.000 hogares beneficiarios.
También existen programas dirigidos a personas mayores en situación de pobreza, pobreza extrema o vulnerabilidad. El Pilar Solidario contempla transferencias para población mayor que cumpla las condiciones establecidas por el programa; Prosperidad Social informó que el monto de referencia de esta transferencia es de $ 230.000 mensuales.

Subsidios según el RUI en Colombia.
Esto no significa que toda persona A1, A2, A3, A4 o A5 vaya a recibir automáticamente una transferencia. La entidad responsable debe verificar las condiciones específicas de cada programa.
Grupo B: pobreza moderada y acceso a diferentes programas
El grupo B1 a B7 corresponde a hogares en pobreza moderada, pero estar en esta categoría tampoco significa recibir una transferencia mensual de manera automática, pero sí puede permitir que el hogar sea considerado dentro de la población objetivo de diferentes programas.
Uno de los beneficios que debe revisarse es el acceso a vivienda nueva, pues el esquema de subsidio familiar de vivienda establece como rango de focalización los grupos A1 a D20, por lo que los hogares del grupo B están dentro del universo que puede postularse, siempre que no tengan vivienda, cumplan las demás condiciones y cuenten con los requisitos financieros establecidos.
En educación también pueden existir programas que utilicen la información socioeconómica como criterio de focalización. La clasificación del RUI puede ser relevante para identificar potenciales beneficiarios, pero las condiciones de edad, matrícula, institución educativa, ingresos u otras características dependen de cada programa.
Prosperidad Social, por ejemplo, contempla población de los grupos A, B y C dentro de su estrategia de Inclusión Financiera para la Economía Popular, que ofrece acceso a crédito con condiciones preferenciales para determinados participantes.
Grupo C: vulnerabilidad, pero no significa quedarse sin subsidios
El grupo C1 a C18 suele generar una de las mayores dudas porque corresponde a población vulnerable, pero que no está clasificada dentro de los grupos A o B. Esto significa que estar en C no elimina la posibilidad de recibir ayudas del Estado. El acceso depende del programa y de los demás requisitos que tenga establecidos la entidad.
Dentro del esquema publicado por el Ministerio de Vivienda, los hogares entre C9 y D20 reciben un subsidio de 20 salarios mínimos mensuales legales vigentes, mientras que los ubicados entre A1 y C8 tienen un monto superior. La asignación, en todo caso, exige cumplir las demás condiciones del programa.
También existen programas de inclusión financiera que incluyen expresamente población de los grupos C1 a C18, lo que demuestra que pertenecer al grupo C no significa quedar por fuera de toda la oferta social del Gobierno.
¿Qué pasa con C18 en el RUI y por qué es diferente?
Dentro del grupo C hay una clasificación que suele llamar especialmente la atención que es C18, es el último subgrupo de esta categoría. Una persona ubicada allí continúa estando dentro del grupo C y, por tanto, dentro de la población considerada vulnerable, aunque se encuentra en el extremo superior de esa clasificación.
Esto es importante porque C18 no significa que una persona haya perdido todos los beneficios sociales. Hay programas cuya focalización alcanza a todo el grupo C, mientras otros establecen cortes más bajos.
¿Los grupos A, B y C tienen derecho al régimen subsidiado de salud?
La clasificación socioeconómica también tiene consecuencias en el acceso al sistema de salud. El Ministerio de Salud establece que el régimen subsidiado está dirigido a personas que no tienen capacidad para asumir la cotización completa del régimen contributivo y contempla a población pobre o vulnerable identificada mediante el instrumento de focalización correspondiente.
En el esquema del Sisbén IV, los grupos A, B y C corresponden precisamente a población en pobreza extrema, pobreza moderada y vulnerabilidad. El grupo D, en cambio, corresponde a población que no es pobre ni vulnerable.
Para los hogares pobres y vulnerables, el acceso al régimen subsidiado puede significar un subsidio pleno en salud, siempre sujeto a las reglas de afiliación y focalización vigentes.
Los jóvenes también pueden encontrar oportunidades dentro de la oferta social, pero aquí hay que hacer una precisión y es que Renta Joven no se entrega simplemente por pertenecer a A, B o C.
El programa de Prosperidad Social busca apoyar la inclusión social y económica de jóvenes y contempla requisitos relacionados con las características del participante, su formación y las condiciones establecidas por el programa.
¿Qué debe hacer si cambió de grupo en el RUI?
El cambio de clasificación es otro de los puntos que deben revisar los hogares. Como el RUI consolida información proveniente de diferentes fuentes, una persona puede encontrar una clasificación diferente a la que tenía anteriormente.
Esto puede ocurrir porque la información disponible sobre ingresos, composición del hogar u otras variables cambió o porque se incorporaron nuevos datos al proceso de focalización. Si la información que aparece en el registro es incorrecta, el ciudadano debe revisar los datos y utilizar los mecanismos dispuestos para solicitar su corrección ante la entidad que corresponda.
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