Así sería la reconstrucción tras la tragedia en Colombia: acero certificado y mejores normas
La industria siderúrgica pidió reconstruir con materiales certificados y cumplir las normas de sismorresistencia para proteger vidas.

La reconstrucción de las zonas afectadas por la tragedia que golpeó al país ya empieza a abrir una discusión que va mucho más allá de levantar nuevamente viviendas, colegios y otras edificaciones. Para Daniel Rey, director de la Cámara Colombiana de Productores de Acero, este momento debe servir para revisar la calidad de los materiales utilizados en las construcciones y garantizar que cumplan las normas de sismorresistencia.
Durante una conversación con Minuto60 en el desarrollo del Congreso Empresarial Colombiano de la ANDI, Rey explicó que las empresas del sector siderúrgico han comenzado a apoyar a sus trabajadores afectados, a las autoridades y a las comunidades, con maquinaria, alimentos, recursos y materiales destinados a las primeras labores de atención y, posteriormente, a la reconstrucción.
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El dirigente gremial señaló que, dentro de las empresas que hacen parte de la industria siderúrgica, no se registraron víctimas fatales, aunque sí hubo daños en algunas plantas y en las viviendas de trabajadores. Según explicó, una de las primeras prioridades fue ayudar a las familias que quedaron con sus hogares gravemente afectados.
¿Por qué el acero certificado será clave en la reconstrucción tras terremoto?
Para Rey, la tragedia también deja una discusión necesaria sobre las condiciones bajo las cuales se construyen las edificaciones en Colombia. Recordó que, después del terremoto de 1999, varias ciudades adoptaron con rigurosidad la norma de sismo resistencia NSR-10 y consideró que los resultados de esa decisión se pueden observar en la manera como algunas estructuras respondieron ante el reciente evento.
“Esto pudo haber sido mucho peor de no haber tenido esa norma de sismo resistencia”, aseguró el director de la Cámara Colombiana de Productores de Acero.
El llamado del sector está relacionado especialmente con el uso de acero certificado. Rey sostuvo que ya se han identificado reportes sobre edificaciones afectadas en las que se habría encontrado acero que no cumplía con las normas exigidas para este tipo de construcciones.
La barra corrugada permite una mayor adherencia con el concreto y, dentro de la estructura, los flejes cumplen una función importante al mantener los elementos unidos. Si estos amarres fallan durante un movimiento sísmico, las columnas y otros componentes pueden perder estabilidad.

Terremoto en Colombia.
“Tenemos que reconstruir con mejores materiales”
El mensaje del dirigente gremial apunta a que la reconstrucción no debería limitarse a recuperar lo que existía antes de la emergencia, sino aprovechar el proceso para elevar los estándares de seguridad.
“Se abre también una oportunidad para reconstruir con mejores normas de sismorresistencia, con mejores materiales que nos permitan preservar la vida”, afirmó Rey.
El representante del sector reconoció que los terremotos y otros eventos de esta naturaleza no pueden evitarse, pero insistió en que Colombia sí puede prepararse mejor para reducir sus consecuencias. En ese escenario, la industria siderúrgica plantea que la reconstrucción debe utilizar acero de calidad, certificado y fabricado bajo las normas colombianas, pero también generar empleo y actividad económica dentro del país.
“Hagámosla con acero de calidad, con acero certificado, con materiales de calidad certificados y con mano de obra colombiana. Que el valor agregado se quede aquí en Colombia”, sostuvo.
La competencia con China también entra en la discusión
El otro frente planteado durante la entrevista fue la situación del mercado mundial del acero y la competencia que enfrenta la industria colombiana frente a productos provenientes de China.
Rey afirmó que el mercado internacional atraviesa una crisis desde hace varios años y cuestionó los subsidios que, según señaló, reciben productores chinos. En su opinión, esas condiciones dificultan la competencia para los fabricantes locales y no solamente representan un desafío para Colombia, sino para industrias de diferentes países.
El dirigente fue enfático en diferenciar entre las importaciones y aquellas que, a su juicio, llegan bajo condiciones que afectan la competencia. “No peleamos contra las importaciones, peleamos contra las importaciones en condiciones de competencia desleal”, explicó.
Para el sector, existe una oportunidad de fortalecer la producción nacional, siempre que los materiales utilizados cumplan con los requisitos técnicos y de seguridad. La Cámara Colombiana de Productores de Acero calcula que esta industria aporta alrededor de $ 650.000 millones anuales en impuestos al Estado. Rey advirtió que una pérdida significativa de capacidad productiva nacional también tendría efectos sobre ese ecosistema económico.
El papel de ferreteros, distribuidores y consumidores
El llamado no está dirigido únicamente a grandes constructoras y el representante gremial señaló que toda la cadena tiene responsabilidad en verificar qué tipo de acero se comercializa y utiliza en Colombia.
“Necesitamos que el ferretero en cualquier parte del país sea consciente del acero que está comercializando, que el consumidor que compra acero exija el certificado”, dijo Rey.
También incluyó en esta responsabilidad a comercializadores, distribuidores e importadores, insistiendo en que cualquier producto que ingrese al país debe cumplir con las certificaciones y la norma de sismo resistencia.
La razón, según explicó, es que en una emergencia de este tipo la calidad del material puede convertirse en un factor determinante para la seguridad de quienes ocupan una edificación.
Mientras el país avanza en las primeras labores de rescate, atención y remoción de escombros, el sector siderúrgico ya plantea cómo debería ser la siguiente etapa. Para Rey, las empresas quieren participar en la reconstrucción entregando materiales “a tiempo, de calidad, certificado, sismo resistente y de la mano con los demás actores”.
La emergencia, de esta manera, deja una tarea inmediata y otra de largo plazo como lo es atender a las familias afectadas y reconstruir, pero procurando que las nuevas edificaciones tengan mejores condiciones para enfrentar futuros movimientos sísmicos. “Sabemos que no las podemos evitar, van a presentarse de nuevo, pero tenemos que estar preparados”, concluyó el dirigente gremial.
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