Las dos caras del dólar cerca de $ 3.100: alivios y presiones que no todos ven
El dólar cayó cerca de los $3.100 y, aunque beneficia a importadores y consumidores, aumenta la presión sobre los exportadores colombianos.

Durante la jornada de este jueves el dólar alcanzó niveles cercanos a los $ 3.100, un precio que no se veía desde 2019 y esta caída representa una buena noticia para algunos sectores de la economía, pero también abre un nuevo frente de preocupación para otros. Mientras importar bienes, maquinaria o tecnología resulta cada vez más barato, miles de empresas que venden sus productos en el exterior reciben menos pesos por cada dólar que ingresa al país.
Para María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, "un dólar más barato tiene dos caras. Por un lado, reduce el costo de importar maquinaria, tecnología, materias primas y algunos bienes de consumo. Eso puede beneficiar algunas empresas y hogares".
¿Quiénes ganan y quiénes pierden con un dólar cerca de $3.100?
Los principales beneficiados son las empresas que dependen de insumos importados. Sectores como la industria, el comercio, la tecnología, la salud y la construcción pueden reducir costos al comprar maquinaria, equipos, materias primas y productos provenientes del exterior. Los consumidores también podrían verse favorecidos con menores presiones sobre los precios de algunos bienes importados.
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La otra cara de la moneda la viven los exportadores, pues las empresas que venden café, flores, banano, confecciones, manufacturas y otros productos reciben dólares por sus ventas internacionales, pero al convertir esos ingresos obtienen menos pesos para cubrir sus costos.
Lacouture advirtió que "disminuye los ingresos en pesos de quienes exportan, precisamente cuando están aumentando los costos laborales, energéticos, logísticos y tributarios, y persiste la incertidumbre regulatoria".

La dirigente gremial afirmó que el país debe reaccionar rápidamente y que "se deben construir herramientas que acompañen de manera urgente a los exportadores, especialmente a los sectores intensivos en empleo, para evitar que pierdan mercados que tomó años conquistar", señaló.
El dólar bajo deja al descubierto un problema estructural
Más allá de la tasa de cambio, Lacouture considera que la revaluación del peso está evidenciando una dificultad mucho más profunda para la economía colombiana.
La revaluación está haciendo visible un problema estructural: exportar desde Colombia sigue siendo costoso. Aseguró Lacouture
Explicó además que "a una menor tasa de cambio se suma una energía cara, infraestructura insuficiente, inseguridad, dificultades de acceso al crédito, aduanas poco ágiles, inestabilidad jurídica y una carga excesiva de trámites. Esta combinación reduce los márgenes, frena la inversión y debilita la capacidad de competir".
La presidenta de AmCham insistió en que la discusión no debe centrarse únicamente en el comportamiento del dólar. "Un dólar alto puede dar oxígeno temporal, pero no reemplaza la productividad. Y un dólar bajo no debería poner en riesgo la permanencia de nuestras empresas en los mercados internacionales", afirmó.
Finalmente, hizo un llamado para trabajar en una estrategia conjunta entre el sector público y el privado. "No podemos administrar el dólar, pero sí podemos administrar nuestra competitividad", dijo.
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