Precio del ACPM entra a estudio: ¿Gobierno le incumplirá a los camioneros?
El Gobierno propone nueva fórmula para el ACPM basada en precios internacionales y ajustes semanales.

El Gobierno nacional puso sobre la mesa una nueva forma de calcular el precio del ACPM en Colombia, un tema sensible que impacta directamente el bolsillo de transportadores, empresas y ciudadanos. La propuesta, publicada para comentarios, busca alinear el valor del diésel con los precios internacionales y ajustar su cálculo de manera semanal.
Detrás de esta decisión hay un objetivo claro y es reducir las presiones fiscales que ha generado el subsidio a los combustibles en los últimos años. El ACPM, clave para el transporte de carga y pasajeros, ha sido uno de los puntos más delicados en la política energética, especialmente por su relación con el costo de vida.
¿Cómo cambiará el precio del ACPM en Colombia?
La nueva metodología está contemplada en el Decreto 1428 de 2025 y define cómo se calculará el ingreso al productor del ACPM destinado a vehículos particulares, oficiales y diplomáticos. A diferencia del esquema actual, el precio se basará en un promedio semanal de referencias internacionales, lo que permitirá reflejar más rápidamente los cambios del mercado global.
El corazón de la propuesta está en adoptar el llamado “precio de paridad internacional”. En términos simples, esto significa que el ACPM en Colombia empezaría a moverse más en línea con lo que cuesta el diésel en los mercados internacionales, en lugar de depender en gran medida de decisiones internas o subsidios.
Según el documento, el ingreso al productor no podrá estar por debajo del precio internacional ni superar el costo de importación. Este rango busca mantener un equilibrio entre la sostenibilidad fiscal del país y la estabilidad del mercado de combustibles.
Para el Gobierno, este cambio permitirá corregir distorsiones que durante años han afectado las finanzas públicas. El Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), creado precisamente para amortiguar las variaciones, ha acumulado un alto déficit debido a los subsidios, especialmente en el caso del ACPM.
Este proyecto de resolución busca darle transparencia al cálculo del ACPM, alinearlo con la realidad internacional y avanzar en la sostenibilidad fiscal con responsabilidad social,
Afirmó el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma.
Además, el Ejecutivo sostiene que la medida permitirá mejorar el uso de los recursos públicos y hacer más eficiente el funcionamiento del FEPC. En otras palabras, se busca que los subsidios sean más controlados y focalizados, evitando que el Estado siga asumiendo costos crecientes.
Sin embargo, la pregunta de fondo sigue siendo la misma: ¿qué pasará con los precios? Al depender más de factores internacionales, el ACPM podría volverse más volátil. En momentos de alza global del petróleo, los consumidores en Colombia sentirían el impacto más rápidamente.

Camioneros protestaban en 2026 por precio del ACPM
El proyecto también incluye nuevas obligaciones para los agentes de la cadena de combustibles, quienes deberán publicar y divulgar los precios, fortaleciendo así la transparencia y el control. La idea es evitar irregularidades y garantizar que la fórmula se aplique correctamente.
“Estamos dando un paso firme para ordenar el sistema de precios de los combustibles en Colombia. Esta propuesta permite mejorar la eficiencia del FEPC, fortalecer el control y asegurar que los beneficios de estabilización se apliquen de manera justa y focalizada”, agregó el ministro.
¿Y la promesa a los camioneros?
El punto más sensible de esta propuesta es si el Gobierno terminará incumpliendo su promesa de no subir el ACPM a los camioneros. Aunque la nueva metodología no habla directamente de aumentos, sí abre la puerta a que el precio del ACPM fluctúe con el mercado internacional, lo que en la práctica podría traducirse en alzas cuando el petróleo suba.
Esto genera preocupación en el gremio transportador, que ha insistido en mantener condiciones estables para no afectar los costos logísticos. En ese sentido, el Gobierno enfrenta un equilibrio complejo: cumplir su palabra política mientras implementa una fórmula técnica que, por su propia naturaleza, podría presionar el precio al alza en determinados momentos.