Tres conclusiones que dejó el Congreso de Camacol: ¿cómo reactivar la construcción en Colombia?
Camacol identificó tres prioridades para recuperar la construcción: destrabar proyectos por $ 98 billones y mejorar la financiación.

El Congreso Colombiano de la Construcción, que se realizó en Cartagena entre el 21 y el 23 de octubre, reunió al Gobierno, empresarios, autoridades económicas y representantes políticos para discutir cómo recuperar la actividad edificadora, en medio de la caída de las ventas de vivienda y las dificultades para iniciar nuevos proyectos.
La cifra que marcó el encuentro fue presentada por Guillermo Herrera, presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol): Colombia tiene más de 1.400 proyectos de vivienda que no han iniciado construcción, con inversiones potenciales por $ 98 billones y cerca de 257.000 viviendas en preventa. Según las estimaciones de Coordenada Urbana citadas por el gremio, su ejecución podría generar el equivalente a 2,3 millones de empleos directos e indirectos.
Las intervenciones dejaron tres grandes conclusiones: el país necesita condiciones para convertir esos proyectos en obras, recuperar el acceso a la vivienda y articular la reconstrucción de las zonas afectadas por la emergencia con la reactivación del sector. El reto es pasar de los anuncios a medidas que permitan financiar, iniciar y terminar las viviendas.
¿Qué necesita Colombia para reactivar la construcción?
La primera conclusión del Congreso es que la reactivación no depende únicamente de formular nuevas iniciativas. Camacol sostiene que ya existe una cartera de proyectos capaz de movilizar inversión, empleo y demanda de materiales, pero su ejecución requiere recuperar las condiciones que permitan comenzar las obras.
El gremio identificó cuatro frentes prioritarios: mejorar el acceso a la vivienda, habilitar suelo y promover la renovación urbana, desarrollar nuevos modelos de negocio y simplificar los trámites y reglamentos que afectan la actividad edificadora.
La dimensión del problema se refleja en los indicadores presentados durante la instalación del Congreso. Según Camacol, las ventas de vivienda están 34,4 % por debajo de las registradas en 2022, mientras que las iniciaciones de proyectos han caído 40 % frente a ese mismo año.
¿Qué papel tienen las tasas de interés, los subsidios y la financiación?
La segunda conclusión es que la recuperación de la vivienda depende de las condiciones de financiación, tanto para los hogares que buscan comprar como para las empresas que necesitan desarrollar nuevos proyectos.

Guillermo Herrera en su presentación en Congreso Colombiano de la Construcción.
Durante la segunda jornada, Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, reconoció que las altas tasas de interés representan un obstáculo para el crecimiento económico y afectan la financiación de la construcción. También defendió que cualquier reducción sea sostenible y esté respaldada por el control de la inflación.
Su intervención deja una distinción importante: el sector necesita menores costos de financiación, pero la trayectoria de las tasas depende de las condiciones económicas y de las decisiones de política monetaria. No se trata de una reducción que el gremio pueda dar por asegurada.
El acceso a la vivienda también ocupó un lugar central. El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, señaló que su administración había invertido más de un billón de pesos en la estrategia de reactivación de la vivienda social y que buscaba superar los 60.000 subsidios asignados al finalizar su mandato. Durante su intervención, reportó más de $ 32.000 millones en subsidios para adquirir vivienda nueva.
A escala nacional, el ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, mencionó alternativas para financiar programas habitacionales, entre ellas $ 1,5 billones provenientes de las cajas de compensación, cerca de $ 11 billones anuales de regalías y hasta $ 10 billones en obras por impuestos.
¿Cómo combinar la reconstrucción con la reactivación de la vivienda?
La tercera conclusión es que Colombia necesita atender la emergencia habitacional y recuperar la construcción formal al mismo tiempo, dos objetivos que compiten por recursos y capacidad de ejecución, pero que responden a necesidades distintas.
Durante la instalación, Camacol reportó que el terremoto del 10 de agosto dejó más de 255.000 viviendas afectadas en 403 municipios de 16 departamentos. De ellas, 51.778 quedaron destruidas y 203.301 averiadas.
En la clausura, el vicepresidente José Manuel Restrepo planteó tres rutas de trabajo: reconstruir, reactivar y crecer. Para la reconstrucción, señaló que se contaba con $ 1,7 billones, además de incentivos tributarios y la posibilidad de ejecutar proyectos de vivienda mediante obras por impuestos.
Por su parte, Herrera reiteró que la reconstrucción no debe desplazar la reactivación del sector. El dirigente gremial también informó que las empresas constructoras habían destinado $ 300.000 millones para atender la emergencia y apoyar la reconstrucción.
El Gobierno anunció que espera desarrollar 20.000 viviendas nuevas en las zonas afectadas para 2029, con subsidios de hasta 90 salarios mínimos para vivienda nueva y de 18 salarios mínimos para mejoramientos, según lo expuesto por el ministro de Vivienda.
Para materializar esas metas, el ministro mencionó la necesidad de fortalecer la seguridad jurídica, mantener reglas estables, simplificar trámites, habilitar suelo y actualizar los planes de ordenamiento territorial (POT).
¿Qué otras propuestas surgieron para transformar las ciudades y generar empleo?
El Congreso también abordó el papel de la construcción en el crecimiento económico y la planificación urbana. Restrepo planteó que el país debe aspirar a un crecimiento del 6 % y señaló como motores la eficiencia del Estado, el talento y la formación, la energía y los recursos, la inversión y la financiación.
La discusión no se limitó a la cantidad de viviendas construidas. Edward Glaeser, profesor de Economía de la Universidad de Harvard, sostuvo que las ciudades deben conectar a las personas con el empleo, el conocimiento y los servicios urbanos. La calidad de los espacios públicos y el acceso a los servicios también inciden en las oportunidades de la población.
Otro de los asuntos fue el envejecimiento demográfico. Participantes del Congreso defendieron la necesidad de diseñar viviendas, barrios e infraestructura accesibles para personas mayores y habitantes con distintas capacidades, una transformación que también puede abrir oportunidades para nuevos modelos de negocio inmobiliario.
En el plano institucional, el director del Departamento Nacional de Planeación, Julián Buitrago, informó que el Gobierno trabaja con las ciudades para identificar proyectos que contribuyan a la meta de crecimiento económico. También mencionó una inversión proyectada de $566 billones para el Plan Nacional de Desarrollo.
Reconocimiento a Germán Vargas Lleras durante el Congreso de Camacol
El Congreso también tuvo un homenaje póstumo a Germán Vargas Lleras, quien recibió la Orden al Mérito Líder de la Construcción en grado Presea de Oro, la máxima distinción institucional de Camacol. Su hija, Clemencia Vargas, recibió el reconocimiento en Cartagena el 23 de octubre.
El gremio destacó su trayectoria como concejal, senador, ministro de Vivienda, ministro del Interior y de Justicia, y vicepresidente de la República. La distinción reconoció su participación en la transformación de la política de vivienda y su gestión en proyectos de infraestructura vial, en particular el programa de concesiones de Cuarta Generación (4G).

Homenaje a Germán Vargas Lleras en Congreso de Camacol.
Durante el acto, los asistentes recordaron momentos de su trayectoria mediante un video preparado para el homenaje, que terminó con una ovación.

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