Primicia | Una carta sacará ampolla en el Gobierno: "Exigimos respeto para el Banco de la República"
La misiva está dirigida a la opinión pública y será publicada este miércoles 1 de abril, por ahora hay once reconocidos firmantes.

Un grupo de ciudadanos exigirá "respeto para el Banco de la República y la institucionalidad". Este pronunciamiento, que surge pocas horas después de que el ministro de Hacienda, Germán Ávila, anunciara el retiro del Gobierno de la junta directiva del Emisor, aún aguarda las rúbricas de otras personalidades más.
La distancia entre el Ejecutivo y el Emisor quedó sumamente dilatada después de que durante una sesión de la junta directiva de la entidad, este martes 31 de marzo, el ministro Ávila saliera presuroso, de manera inédita, a anunciar una rueda de prensa en la que presentó sus argumentos por los cuales decidió retirarse de la reunión.
El funcionario, respaldado por el presidente Gustavo Petro, sostuvo que el Gobierno Nacional evitará participar en el desarrollo de un modelo económico que no está en sintonía con la sociedad y que solo pretende responder a intereses de grandes inversionistas privados.
Contenido de carta conocida por Minuto60
La carta, que aún está en proceso de construcción, por la falta de más firmas, está estructurada en siete párrafos. Entre los argumentos expuestos está la idea que sostiene cómo "el respeto por las instituciones independientes del Gobierno y por sus decisiones constituye un pilar esencial para el adecuado funcionamiento del Estado..."
Este es el contenido textual del documento:
"Los ciudadanos que suscribimos la presente carta manifestamos nuestra profunda preocupación por los recientes acontecimientos relacionados con la Junta Directiva del Banco de la República y reiteramos nuestro firme respaldo a la institucionalidad que esta representa.
El respeto por las instituciones independientes del Gobierno y por sus decisiones constituye un pilar esencial para el adecuado funcionamiento del Estado, la estabilidad macroeconómica y el bienestar de los ciudadanos. La autonomía del Banco de la República, consagrada en la Constitución, es una garantía clave para preservar la credibilidad de la política monetaria y la confianza en la economía del país.
La autonomía del Banco de la República, consagrada en la Constitución, es una garantía clave para preservar la credibilidad de la política monetaria y la confianza en la economía del país.
Grupo de ciudadanos a la opinión pública
En este contexto, la decisión del Ministro de Hacienda de retirarse de una sesión de la Junta Directiva resulta inconveniente y preocupante, en la medida en que puede interpretarse como un debilitamiento del respeto institucional que debe regir la relación entre el Gobierno Nacional y la autoridad monetaria, cambiaria y crediticia.
Las decisiones recientes de política monetaria adoptadas por la Junta Directiva han sido tomadas por mayoría, con base en análisis técnicos rigurosos y en consideración de factores como la dinámica de la inflación, las expectativas inflacionarias y el entorno fiscal. Estas decisiones reflejan el cumplimiento responsable del mandato constitucional del Banco de velar por la estabilidad de precios.
Asimismo, consideramos fundamental que el debate sobre la coyuntura macroeconómica se dé en el marco del respeto institucional y sobre la base de argumentos técnicos sólidos. La deliberación informada fortalece las políticas públicas; las descalificaciones, por el contrario, erosionan la confianza en las instituciones.
Consideramos fundamental que el debate sobre la coyuntura macroeconómica se dé en el marco del respeto institucional y sobre la base de argumentos técnicos sólidos.
Grupo de ciudadanos a la opinión pública
Por estas razones, reiteramos nuestro respaldo a la Junta Directiva del Banco de la República, a su equipo técnico y a la autonomía de la institución. Exhortamos al Gobierno Nacional a contribuir constructivamente al debate económico, respetando la independencia del Banco y fortaleciendo los canales de diálogo institucional.
Por último, insistimos que le corresponde al Ministro de Hacienda asistir y presidir las reuniones de la Junta del Banco de la República y dar los debates que ahí se surjan". (Negrilla y destacados están fuera de texto)
Entre los firmantes aparecen estas personalidades:
Santiago Montenegro
Eduardo Pizarro
Álvaro Correa
José Torres
Fernando Lozada
Nicolás Pedraza
Orlando Bustillo Jr
Fabio León
María Isabel Silva
René Rojas
Cristian Stapper
Banco de la República, una entidad más que centenaria
El Banco de la República fue fundado en 1923 para garantizar la estabilidad del sistema financiero y el poder adquisitivo de la moneda en el territorio nacional. Entre los anales de la entidad está que es un órgano del Estado de naturaleza única, con autonomía administrativa, patrimonial y técnica, que ejerce las funciones de banca central.
Según la Constitución, el objetivo de la política monetaria es preservar la capacidad adquisitiva de la moneda, en coordinación con la política económica general, entendida como aquella que propende por estabilizar la producción y el empleo en sus niveles sostenibles de largo plazo. En ejercicio de esta función adopta las medidas que considere necesarias para regular la liquidez de la economía y facilitar el normal funcionamiento del sistema de pagos, velando por la estabilidad del valor de la moneda.
Las funciones especiales asignadas al Banco comprenden:
Regular la moneda
Regular los cambios internacionales
Regular el crédito
Emitir la moneda legal colombiana
Administrar las reservas internacionales
Ser prestamista y banquero de los establecimientos de crédito
Servir como agente fiscal del Gobierno
Como parte de sus funciones, el Banco también contribuye a la generación de conocimiento y a la actividad cultural del país.
Historia del Banco de la República
La junta directiva del Banco de la República es la autoridad monetaria, cambiaria y crediticia en Colombia. Lo anterior quiere decir que es el órgano encargado de estudiar y adoptar medidas para: garantizar la estabilidad y adecuada circulación de dinero, asegurar el normal funcionamiento de los pagos internos y externos de la economía y regular la liquidez del sistema financiero en Colombia.
