CAF prepara un plan de US$ 100.000 millones para América Latina hasta 2031: así será la inversión
CAF proyecta millonaria inversión en aprobaciones hasta 2031 y una cartera de US$ 67.000 millones.

La CAF prepara una nueva etapa de financiamiento para América Latina y el Caribe con una cifra que marca la dimensión de su apuesta: US$ 100.000 millones en aprobaciones durante el periodo 2026-2031. El banco de desarrollo plantea utilizar esa capacidad para ampliar inversiones en infraestructura, energía, transporte, tecnología, clima, inclusión social y productividad.
La estrategia también establece una meta de US$ 67.000 millones de cartera consolidada para 2031, acompañada de una mayor participación del sector privado y de la movilización de recursos de terceros. La idea de CAF es no limitarse a financiar proyectos individuales, sino participar en iniciativas de mayor escala que permitan conectar territorios, mercados y sectores productivos.
El nuevo plan contempla seis grandes agendas: clima y naturaleza; energía e infraestructura que une; digitalizar para transformar; inclusión, cohesión social y demografía; desarrollo territorial y gobiernos locales; y productividad para la prosperidad. Cada una reúne proyectos y herramientas de financiamiento que CAF pretende desarrollar durante los próximos cinco años.
¿En qué se invertirán los US$ 100.000 millones de CAF?
Uno de los principales frentes será la infraestructura. CAF plantea aumentar el financiamiento para carreteras, ferrocarriles, puertos, aeropuertos, hidrovías, transporte público, movilidad eléctrica y plataformas logísticas. La estrategia busca conectar estas inversiones con los sistemas energéticos y con los corredores de comercio regional.
En energía, el banco plantea impulsar sistemas más seguros, limpios y asequibles, con inversiones en generación renovable, redes eléctricas, almacenamiento, digitalización e integración energética entre países. También contempla proyectos que permitan acompañar la electrificación del transporte y el desarrollo de infraestructura de carga.
La estrategia apunta igualmente a la transformación digital. CAF quiere financiar infraestructura digital, modernización de los Estados, servicios públicos digitales, transformación productiva y proyectos de interoperabilidad entre países. El objetivo no sería solamente instalar tecnología, sino utilizarla para mejorar la productividad, los servicios públicos y las oportunidades para ciudadanos y empresas.
Otro de los grandes componentes será la agenda de clima y naturaleza y la CAF busca consolidarse como el banco verde de la región y aumentar el financiamiento destinado a adaptación climática, biodiversidad, seguridad hídrica, protección de ecosistemas, transición energética e infraestructura resistente frente a fenómenos climáticos.

El documento también plantea una agenda específica para las MiPymes y el sector productivo. La institución contempla herramientas como garantías, leasing, factoring, capital de riesgo, financiamiento combinado y asistencia técnica para que pequeñas y medianas empresas puedan crecer, incorporar tecnología y acceder a nuevos mercados.
CAF también quiere movilizar capital privado
La nueva estrategia no depende únicamente de los recursos propios del banco. CAF busca aumentar su capacidad para atraer inversionistas privados, organismos internacionales, fondos climáticos y agencias de desarrollo hacia proyectos de la región.
Entre 2022 y 2025, la institución movilizó US$ 8.500 millones hacia América Latina y el Caribe, de los cuales US$4.900 millones correspondieron a capital privado y US$3.600 millones a recursos públicos o concesionales.
El sector privado tendrá un papel cada vez mayor dentro de la estrategia. La cartera no soberana de CAF pasó de US$2.682 millones en 2022 a una proyección superior a US$ 6.000 millones para 2026, mientras que la institución plantea que este segmento pueda representar hasta el 20 % de su cartera total en 2030.
La apuesta también tiene un componente social. CAF plantea movilizar US$ 22.000 millones hasta 2035 para contribuir a reducir la desigualdad, la pobreza y el hambre. Allí aparecen prioridades como primera infancia, educación, salud, protección social, inclusión y desarrollo de capacidades.
¿Qué significa el plan de CAF para Colombia?
Colombia aparece en diferentes partes de la estrategia de CAF, especialmente en las agendas relacionadas con infraestructura, gobiernos locales e integración regional. Buenaventura y Montería aparecen como referencias dentro del documento, mientras que Bogotá es mencionada por su experiencia con financiamiento verde para proyectos de movilidad y transporte limpio.
El Directorio de CAF pone a disposición USD 1.000 millones para atender las emergencias asociadas al fenómeno de El Niño en América Latina y el Caribe.
— CAF (@AgendaCAF) October 2, 2026
Los recursos apoyarán a las poblaciones más vulnerables frente a inundaciones, sequías e incendios forestales. CAF trabajará… pic.twitter.com/wsPk7c70mo
La estrategia también le da importancia a los gobiernos locales y regionales. CAF busca ampliar el uso de mecanismos que permitan combinar recursos públicos y privados para financiar proyectos de movilidad, vivienda, servicios esenciales, conectividad, infraestructura digital y adaptación climática.
Uno de los objetivos centrales será impulsar una integración regional más práctica. CAF plantea desarrollar corredores que combinen transporte, energía, infraestructura digital y logística, junto con proyectos que reduzcan barreras comerciales y faciliten la creación de cadenas regionales de producción.
En ese escenario, el banco proyecta una transformación importante de su escala. Los US$ 100.000 millones en aprobaciones entre 2026 y 2031 no representan una bolsa destinada a un único programa ni significan que todo ese dinero vaya directamente a Colombia. Se trata de la meta acumulada de aprobaciones de CAF para toda América Latina y el Caribe durante el nuevo ciclo estratégico..

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