Pogacar es un superhumano: ganó la etapa 4, destrozó a sus rivales y va por la Vuelta a España
El ciclista esloveno realizó un fuerte e imponente ataque para sacar grandes diferencias en Andorra. No tiene rival.

La cuarta etapa de la Vuelta a España vio cómo el mejor ciclista del momento y, probablemente de la historia, Tadej Pogacar lanzó un ataque a falta de 35 kilómetros para destrozar a sus rivales, sacar una ventaja en el podio considerable para ir metiéndose el título en el bolsillo de manera temprana.
De los ciclistas colombianos, Juan Felipe Martínez estuvo ayudando a su líder Richard Carapaz de gran manera y Hárold Tejada aguantó con el grupo de favoritos hasta el último puerto de primera categoría del día.
¿Cuál era el perfil de la etapa?
El Principado de Andorra albergó una de las jornadas más intensas de la ronda española con un trazado de apenas 104 kilómetros, diseñado íntegramente en terreno de alta montaña. Tras la suspensión de la jornada previa hacia Font Romeu a causa de las condiciones climáticas por una fuerte granizada, el pelotón afrontó en esta cuarta entrega el primer examen de máxima exigencia de la prueba.
La brevedad del trayecto eliminó cualquier tramo de transición o descanso. Desde los primeros metros en Andorra la Vella, la carrera se lanzó a un ritmo frenético que fragmentó el gran grupo casi desde la salida. El perfil combinó ascensos continuos y descensos técnicos, lo que obligó a los favoritos a mantener una vigilancia constante y redujo las opciones de control por parte de los equipos de los líderes.
El trazado concentró la dureza en un encadenado de cuatro ascensiones que arrancó con el coloso del Port d'Envalira, un puerto de primera categoría de 23,3 kilómetros al 5,1 % de pendiente media y picos del 12 % cuya cima, a 2.400 metros de altitud, hizo mella por la falta de oxígeno.
A este primer filtro le siguió el duro paso por el Coll d'Ordino y el posterior ascenso al Alto de la Comella, ambos también de primera categoría, cuyas rampas estrechas y continuas propiciaron los cortes definitivos entre los hombres de la general antes de afrontar una última cota de tercera categoría, la cual sirvió como remate explosivo previo al descenso final donde se resolvió la victoria en Andorra la Vella.

¿Cómo transcurrió la jornada?
Etapa marcada en rojo por los ciclistas favoritos al título y por los expertos de este deporte. Andorra sería un lugar definitivo para comenzar a ver las fuerzas, en especial, del líder Tadej Pogacar. Por eso desde muy temprano comenzaron los movimientos para probar sus fuerzas.
El equipo Decathlon, del francés Felix Gallo fue el encargado de poner un ritmo demoledor para acabar con la fuga del día, pero al mismo tiempo, de ir quitándole unidades a todos las escuadras.
Pero fue en el segundo puerto de montaña de primera categoría del día cuando el UAE Team, de Pogacar se consolidó. Adelante se puso Jay Vine, hasta abrirle todo el espacio para que el esloveno y líder de la Vuelta a España prendiera las turbinas y atacara, dejando a todos sus rivales, en especial a Gall.
Pogacar cruzó el puerto en solitario a un minuto 31 segundos del grupo perseguidor en el que se destacaban el colombiano Hárold Tejada, el ecuatoriano Richard Carapaz y Primos Roglic.
Los kilómetros para finalizar la carrera, pero las diferencias se iban aumentando. Con 35 kilómetros para el final, el líder de la Vuelta a España ya les sacaba dos minutos a los perseguidores, que no se ayudaban entre ellos para recortar diferencias. Al no haber acuerdo, se estaban quemando en Andorra.
Adelante, Pogacar comenzó a pedalear con tranquilidad. El grupo perseguidor con Gall, Roglic y Carapaz ya solo no querían perder más el día, cuando las diferencias a falta de 15 kilómetros era de 3 minutos 30 segundos.
Al final, el ciclista esloveno cruzó la meta en el primer puesto de esta etapa cuatro, consiguiendo su segunda victoria en la presente edición de la Vuelta a España, sacando más de tres minutos a sus rivales y dejando casi sentenciada la carrera.
