Este es el estadio de Seattle, que puede hacer temblar el Mundial 2026
El estadio es reconocido por romper un Récord Guinness con su sistema acústico y 'rugirá' este viernes con la selección estadounidense.

En el extremo norte del país estadounidense, se ubica una joya conocida como 'La esmeralda' por sus gigantescas montañas, bosques y naturaleza característica. Allí, se encuentra una de las locaciones más especiales de la Copa Mundial de la Fifa 2026, la sede de Seattle.
Más allá de su belleza natural, esta ciudad se ha ganado una reputación única en el fútbol mundial gracias a tener un estadio capaz de convertir el ruido de sus aficionados en una auténtica arma deportiva.
Durante el Mundial, el actual Lumen Field pasó a llamarse el estadio de Seattle, como exige la Fifa, y, tiene una programación en este escenario de seis partidos del torneo: cuatro de fase de grupos y dos encuentros de eliminación directa.
La sede se estrenó como sede mundialista con el encuentro en la primera fecha de la fase del grupo G, con el enfrentamiento entre Bélgica contra Egipto, que, terminó con un marcador final de 1-1.
Su segunda fecha y la más esperada por los aficionados locales será este viernes con el duelo entre Estados Unidos y Australia, pero, todavía albergará otros cuatro encuentros de gran importancia como Bosnia y Herzegovina frente a Catar, Egipto contra Irán, además de un partido de dieciseisavos y otro de octavos de final.
Récord Guinness del estadio de Seattle
El imponente estadio con una capacidad cercana a los 69.000 espectadores, es reconocido por su sistema acústico convirtiéndose en uno de los estadios más ruidosos del mundo. Su estructura está diseñada para atrapar el sonido y amplificarlo.
La cubierta metálica potencia el sonido de las tribunas hasta niveles extraordinarios y hace rebotar todo el sonido del estadio hacia la cancha, generando que el ambiente sea ensordecedor y de mayor presión para los rivales.
Su sonido es tan impresionante que, el estadio llegó a tener un Récord Guinness por el rugido más fuerte registrado en un estadio deportivo. En el 2013, durante un partido de los Seattle Seahawks, los aficionados alcanzaron 136,6 decibeles, una cifra comparable al ruido de un avión de corta distancia, marcando un récord como la aficion más ruidosa del mundo. Ese mismo año, los hinchas volvieron a romper su propia marca alcanzando los 137,6 decibeles.
Incluso crearon un ruido tan potente que los sismógrafos de la zona detectaron vibraciones parecidas a un pequeño terremoto. Por eso, el estadioe es conocido popularmente como "el lugar donde los aficionados hicieron temblar la tierra".
Aunque actualmente el récord pertenece al 'Arrowhead Stadium' con 142,2 decibeles, el Lumen Field sigue siendo recordado como uno de los estadios más ruidosos del deporte y podría repetir la historia de romper récords durante la cita orbital.
