Hallan en Colombia al 'Boyacasaurus sumercei' y otros dos fósiles de reptiles nunca antes registrados en Suramérica
Entre los nuevos descubrimientos se encuentran un pliosaurio, un mosasaurio y un ictiosaurio.

Estos hallazgos en Boyacá, Santander y Cundinamarca, aportan nuevos géneros y especies para la ciencia y amplían el conocimiento sobre el antiguo mar que cubrió Colombia.
Según informó el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el análisis integral de estos fósiles, basado en excavaciones, tomografías computarizadas y comparaciones con colecciones internacionales, posiciona a Colombia como un referente en la investigación paleontológica de Suramérica.
Además de su valor científico, los descubrimientos de estos fósiles fortalecen el patrimonio paleontológico del país y tienen un alto potencial educativo, cultural y de turismo científico para Colombia.
Servicio Geológico Colombiano
En un pasado remoto, Colombia fue un vibrante mar poblado que albergó algunos de los reptiles marinos más grandes e imponentes de la era de los dinosaurios. Ahora, el territorio nacional es reconocido por su extraordinaria biodiversidad terrestre.
Estos tres recientes hallazgos de los investigadores del Museo Geológico Nacional José Royo y Gómez del Servicio Geológico Colombiano confirman, una vez más, que con su trabajo están reescribiendo la historia de la vida marina del Cretácico en el norte de Suramérica.
Entre los nuevos descubrimientos están:
Un pliosaurio
Un mosasaurio
Un ictiosaurio
Tras un riguroso proceso de investigación paleontológica, que combinó prospección y excavación en campo con tomografías computarizadas, modelación 3D y análisis comparativos con colecciones internacionales, revelaron rasgos anatómicos únicos en los tres ejemplares, lo que confirmó su valor en calidad de registros inéditos para la paleontología del continente y del mundo.

Daniel Pomar, Cristian Benavides y José Narváez, paleontólogos del Museo Geológico Nacional José Royo y Gómez del SGC. Servicio Geológico Colombiano.
El pliosaurio de hocico largo
Se trata de un pliosáurido brachaucheniino (Plesiosauria, Pliosauridae), una nueva especie descrita para Colombia y el mundo. Lleva el nombre científico de Boyacasaurus sumercei en honor al departamento donde lo encontraron y a la expresión coloquial sumercé, usada en el altiplano cundiboyacense como forma respetuosa de decir “usted”. Fue descrito a partir de dos especímenes de alrededor de 114 millones de años descubiertos cerca de Villa de Leyva, Boyacá.
A diferencia de otros pliosaurios del Cretácico, el Boyacasaurus sumercei tiene un hueso en su paladar, llamado paraesfenoides, el cual tiene una proyección extremadamente larga.
“Esto es lo que lo separa de los demás pliosaurios del Cretácico y lo que genera la duda de si está relacionado con otros más antiguos”, dice Cristian Benavides-Cabra, líder de investigaciones paleontológicas del Museo Geológico Nacional (MGN) del SGC y coautor principal del artículo A new brachaucheniine pliosaurid (Plesiosauria, Pliosauridae) from the upper Aptian of Villa de Leyva, Boyacá, Colombia, publicado en la revista Historical Biology, en el cual describen el pliosaurio.
Benavides-Cabra añade que otra característica importante del pliosaurio descrito es que sus dientes son subtrihedrales, es decir, triangulares con una cara aplanada. “Sin embargo, se creía que los pliosaurios con este tipo de dientes se habían extinguido mucho tiempo antes, y lo que encontramos cambia esa idea”.
Se creía que los pliosaurios con este tipo de dientes se habían extinguido mucho tiempo antes, y lo que encontramos cambia esa idea.
Cristian Benavides-Cabra, líder de investigaciones paleontológicas MGN
El mosasaurio, un “reptil de ensueño”
Este fósil lo encontraron en Lebrija, Santander, y representa un nuevo género y especie de mosasáurido plioplatecarpino (Squamata, Mosasauridae). Tiene alrededor de 89 millones de años y su nombre científico, Oneirosaurus caballeroi, hace referencia a su estado de conservación excepcional, por el cual eligieron el término Oneirosaurus, que significa reptil de ensueño. Por su parte, la palabra caballeroi la eligieron en homenaje a la familia Caballero, que encontró el fósil y lo donó al SGC para su estudio.
Pero, ¿qué hizo que el mosasaurio se conservara tan bien? Un proceso de mineralización muy especial con sílice y calcita que no solo fosilizó los huesos, sino que preservó estructuras cartilaginosas muy delicadas que normalmente se pierden para siempre.

Fósil del mosasaurio, Oneirosaurus caballeroi. Servicio Geológico Colombiano.
La característica más importante a nivel evolutivo y taxonómico es la presencia de un rasgo que se creía exclusivo de otro grupo de mosasaurios: dos forámenes externos para la salida de los nervios X, XI y XII, lo que quiere decir que este plioplatecarpino tiene una configuración única de agujeros del cráneo por los que salen los nervios.
Todos los detalles sobre este mosasaurio están en el artículo Oneirosaurus caballeroi gen. et sp. nov., a new mosasaur from Colombia, publicado en la revista Earth Sciences Research Journal de la Universidad Nacional de Colombia. José Alejandro Narváez, investigador paleontológico del Museo Geológico Nacional del SGC y uno de los autores, explica que “el mosasaurio es el más joven de los tres reptiles estudiados, y tiene una mezcla de rasgos que desafía las clasificaciones sencillas. Por eso es tan valioso”.
El mosasaurio es el más joven de los tres reptiles estudiados, y tiene una mezcla de rasgos que desafía las clasificaciones sencillas. Por eso es tan valioso.
José Alejandro Narváez, investigador paleontológico del Museo Geológico Nacional

Paleontólogo del SGC preparando fósil del mosasaurio. Servicio Geológico Colombiano.
El gran ictiosaurio del Albanio
A este reptil fosilizado lo encontraron en el lecho del Río Síquima, cerca de Guayabal de Síquima (Cundinamarca) y tiene alrededor de 110 millones de años. Representa el primer registro de un ictiosaurio tunosaurio (Thunnosauria) del período Albiano Superior en Colombia y Sudamérica.
Según explica Daniel Pomar, investigador paleontológico del Museo Geológico Nacional del SGC y coautor del artículo The first record of a thunnosaurian ichthyosaur from the upper Albian of South America, publicado en la revista Journal of South American Earth Sciences con todos los detalles de este ictiosaurio, el fósil consiste en un segmento del esqueleto axial que incluye fragmentos de costillas, vértebras y posibles pedazos de las aletas.

Paleontólogo del SGC preparando el fósil del ictiosaurio. Servicio Geológico Colombiano.
La asignación a Thunnosauria se basa en una característica clave: la presencia de costillas con sección transversal en forma de 8. Las vértebras preservadas varían en longitud (entre 46.2 mm y 25.1 mm) y sugieren que el individuo era un ictiosaurio grande.
Lo especial de este individuo es que no se habían registrado ictiosaurios para el período Albiano en Suramérica. En Colombia tenemos algunas especies de ictiosaurios, pero son un poco más antiguas.
Daniel Pomar, investigador paleontológico del Museo Geológico Nacional
¡#Colombia hace historia! 🦖✈️ Descubren al 'Boyacasaurus sumercei' y otros dos reptiles en Santander, y Cundinamarca, nunca antes documentados en Suramérica. Más que fósiles, el resultado de esta investigación es parte de nuestra historia y un paso gigante para la paleontología.… pic.twitter.com/HWztuH5ND5
— Minuto60 (@minuto60com) December 16, 2025
Estos reptiles marinos, que vivieron en un período de transición ecológica, son las piezas de un complejo rompecabezas paleontológico. Su estudio es crucial tanto para entender las tendencias evolutivas de estos grupos antes de su extinción, como para conservar el patrimonio paleontológico de la nación. Pero no solo tienen valor científico, sino también educativo y cultural, con potencial para fortalecer el turismo científico y el orgullo por el patrimonio paleontológico y natural de Colombia.
“Para nosotros es muy gratificante, como miembros del Museo Geológico Nacional José Royo y Gómez, contribuir al conocimiento de la paleodiversidad de nuestro país mediante el estudio de los especímenes de nuestra colección y de otras colecciones del país”, concluyen los investigadores del Museo Geológico Nacional José Royo y Gómez del SGC.
*Con información del Servicio Geológico Colombiano.
