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Gobierno declaró desastre nacional por un año ante amenaza del fenómeno de El Niño más extremo

La medida, adoptada mediante el Decreto 0802 de 2026, regirá durante un año para atender las posibles afectaciones del fenómeno de El Niño.

El Gobierno declaró desastre nacional por un año ante el riesgo de un fenómeno de El Niño - Crédito: Tomado de redes sociales
Oscar Repiso
Oscar RepisoPeriodista
25 JUL 2026 - 01:17Actualizado: 25 JUL 2026 - 02:12

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La decisión del Gobierno de declarar el desastre nacional por un periodo de un año responde a un escenario que los expertos consideran inédito. Mientras Colombia se prepara para enfrentar una posible temporada de sequías, incendios forestales y temperaturas récord, la directora saliente del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), Ghisliane Echeverry Prieto, lanzó una de las advertencias climáticas más contundentes de los últimos años; el país podría estar a las puertas del fenómeno de El Niño más intenso desde que existen registros.

La científica, que estuvo al frente del Ideam durante casi todo el gobierno del presidente Gustavo Petro, aseguró en una entrevista concedida a El Tiempo que las proyecciones climáticas muestran un panorama de alto riesgo para Colombia. Según explicó, la rapidez con la que se ha calentado el océano Pacífico y las condiciones atmosféricas observadas durante los últimos meses indican que el fenómeno podría alcanzar una intensidad histórica.

La declaratoria de desastre nacional busca precisamente facilitar la coordinación institucional y acelerar la implementación de medidas para reducir los impactos que podrían sentirse durante varios meses en distintas regiones del país.

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Sequías, incendios forestales y altas temperaturas motivaron la declaratoria de desastre nacional. Freepik

¿Por qué preocupa tanto el fenómeno de El Niño?

De acuerdo con Echeverry, el comportamiento del océano Pacífico no tiene muchos antecedentes comparables. El calentamiento se ha producido a una velocidad inusual y los modelos climáticos analizados por el Ideam reflejan que el fenómeno continúa fortaleciéndose.

La preocupación no radica únicamente en la presencia de El Niño, sino en el contexto climático actual. A diferencia de décadas pasadas, el planeta enfrenta temperaturas promedio mucho más altas debido al cambio climático, una condición que puede intensificar considerablemente sus efectos.

Esto significa que Colombia podría experimentar un escenario más complejo que el registrado durante anteriores episodios del fenómeno, con una reducción significativa de las lluvias en amplias zonas del territorio nacional.

Las regiones Caribe y Andina aparecen entre las más vulnerables. Allí se espera una disminución importante de la oferta hídrica, lo que podría traducirse en menores niveles de agua disponible para consumo humano, actividades agrícolas y generación de energía.

Según explicó la directora saliente del Ideam a el medio citado, aunque seguirán registrándose lluvias aisladas, la condición predominante durante el fenómeno será seca.

Temperaturas récord e incendios en el horizonte

Uno de los aspectos que más inquieta a las autoridades ambientales es el impacto combinado entre las altas temperaturas y la disminución de las precipitaciones.

Desde mayo, varias zonas del Caribe colombiano han registrado temperaturas excepcionalmente elevadas, con marcas históricas que se han repetido durante numerosos días consecutivos. Si las proyecciones se cumplen, el periodo comprendido entre diciembre y febrero podría convertirse en el momento más crítico del fenómeno, coincidiendo además con la temporada seca habitual del país.

Ese escenario favorecería el aumento de incendios forestales, afectaciones sobre la calidad del aire, mayor presión sobre los sistemas de abastecimiento de agua y riesgos para la salud pública derivados del calor extremo.

La Amazonía y la Orinoquía también entrarían en una etapa especialmente delicada por el incremento en la probabilidad de incendios forestales, mientras que incluso regiones tradicionalmente lluviosas, como el Chocó, sentirían una disminución considerable de las precipitaciones.

Otro elemento que incrementa la preocupación es la posible duración del fenómeno. Según las proyecciones disponibles, las condiciones asociadas a El Niño podrían extenderse hasta marzo de 2027, prolongando los efectos de la sequía durante varios meses adicionales.

¿Cómo cambió el Ideam durante esta administración?

En medio de las alertas climáticas, Echeverry hizo un balance de la transformación institucional que, asegura, deja como legado tras casi cuatro años al frente del Ideam.

Cuando llegó a la entidad encontró una infraestructura tecnológica con cerca de dos décadas de atraso. Hoy sostiene que el Instituto cuenta con una capacidad mucho mayor para capturar, procesar y divulgar información ambiental.

Entre los avances destacó la modernización de estaciones hidrológicas, laboratorios especializados, radares meteorológicos y plataformas digitales que actualmente mantienen niveles de disponibilidad superiores al 99 %.

También explicó que los tiempos para procesar información se redujeron drásticamente. Procesos que anteriormente podían tardar entre uno y dos meses ahora pueden realizarse en cuestión de minutos gracias a nuevas herramientas tecnológicas.

Durante esta administración también se desarrolló una aplicación móvil y un sistema de inteligencia artificial para facilitar el acceso de ciudadanos, investigadores y autoridades a la información climática.

Otro de los cambios relevantes fue la ampliación de la política de datos abiertos. Según la directora, cerca del 90 % de la información pública disponible actualmente fue incorporada durante su gestión, permitiendo que universidades, entidades ambientales, empresas y ciudadanos consulten directamente las bases de datos del Instituto.

A ello se suma el fortalecimiento de la investigación científica. Por primera vez, el Ideam cuenta con dos grupos de investigación reconocidos por el Ministerio de Ciencia, consolidando su papel no solo como productor de información técnica, sino también como generador de conocimiento científico.

¿Qué pasaría si el Ideam pierde funciones?

Durante la entrevista con El Tiempo, Echeverry también respondió a las propuestas planteadas sobre una eventual reorganización institucional del Ideam. Aunque evitó entrar en un debate político, advirtió que reducir o eliminar las funciones del Instituto tendría implicaciones profundas para el país.

Según explicó, Colombia perdería herramientas esenciales para elaborar estudios nacionales del agua, inventarios de gases de efecto invernadero, reportes internacionales sobre cambio climático, sistemas de monitoreo de la deforestación y la información que respalda los mercados de carbono.

Además, desaparecería buena parte de la capacidad para emitir alertas tempranas frente a fenómenos como inundaciones, sequías, huracanes o incendios forestales. En ese escenario, la gestión del riesgo dejaría de ser preventiva para convertirse en una respuesta reactiva frente a las emergencias, aumentando los costos sociales, económicos y ambientales.

La científica insistió en que anticiparse a los fenómenos naturales permite reducir pérdidas humanas y materiales mediante acciones oportunas de prevención.

Mientras el Gobierno mantiene vigente la declaratoria de desastre nacional por un año y las autoridades preparan planes de respuesta frente a la posible llegada del fenómeno de El Niño, la advertencia del Ideam cobra especial relevancia. Para la directora saliente, fortalecer la capacidad científica y tecnológica del Instituto será determinante para que Colombia pueda enfrentar uno de los mayores desafíos climáticos de las últimas décadas.

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