Las últimas horas de José Fernando Patiño buscando a su padre entre los escombros en Cali
El periodista viajó a Cali tras conocer el derrumbe y enfrentó versiones contradictorias hasta confirmar el destino de su padre, Darío Patiño Rivera.

El terremoto que sacudió a Colombia dejó cientos de historias de angustia, pero para el periodista José Fernando Patiño la tragedia tuvo un rostro conocido; el de su padre, Darío Patiño Rivera, de 78 años, cuyo paradero se perdió tras el desplome de las Torres del Limonar, en el sector de Capri, al sur de Cali.
Durante casi dos días, el periodista pasó de contar una emergencia nacional a convertirse en uno de los familiares que esperaba una señal entre los restos del edificio. La búsqueda estuvo marcada por llamadas, mensajes, versiones contradictorias, lágrimas y una esperanza que terminó con la noticia más dolorosa.
Una llamada que cambió todo
José Fernando Patiño se encontraba en Bogotá cuando conoció la magnitud de lo ocurrido. Su padre estaba en el edificio que se desplomó tras el movimiento telúrico de magnitud 7,4 y la comunicación con él se había perdido.
El periodista pidió ayuda públicamente y explicó que familiares que se encontraban en el lugar intentaban retirar los restos de la estructura con sus propias manos.
“Les pido el favor a todos los que vean este video que puedan dirigirse allá a ayudar con las manos. No ha llegado todavía la emergencia a rescatar, no han llegado los organismos a ayudar a rescatar. Están con las manos levantando los escombros”, relató
La desesperación aumentó cuando Patiño recibió una información que volvió a encender la esperanza. Según contó públicamente, su padre habría dado señales de vida. “Mi papá ya dio señales de vida, por favor. ¡Ayúdenme! Yo voy viajando para Cali, los amo. Gracias”, puntualizó.
Mientras se dirigía al aeropuerto de Bogotá para viajar a Cali, el periodista habló con Blu Radio y describió el escenario que le habían reportado sus familiares.
Nunca me imaginé estar de este lado de la noticia. Evidentemente, esto nos tiene traumatizados. Yo estoy en el aeropuerto de Bogotá tratando de salir a Cali. La foto que me mandaron mis familiares, que están ahí intentando con sus propias manos levantar los escombros, muestra que todo el edificio cayó.
José Fernando Patiño, periodista
Ya no se trataba de cubrir la tragedia. Para Patiño, la emergencia había adquirido un nombre y un rostro: el de su padre.

José Fernando Patiño confirmó en Instagram la muerte de su padre y agradeció a quienes acompañaron la búsqueda. Crédito: @josefdopatino
La búsqueda entre los restos
El viaje hacia Cali marcó el comienzo de una espera que se hizo interminable. José Fernando llegó a la ciudad con la esperanza de encontrar a su padre con vida y siguió de cerca las labores de rescate.
En medio de la emergencia, cada información adquiría un valor enorme. Una señal, una voz o cualquier indicio podía significar que Darío continuaba con vida bajo las toneladas de concreto.
Pero también aparecieron versiones que aumentaron la confusión de la familia. Durante las horas de búsqueda se llegó a informar que el hombre habría sido rescatado y trasladado a un centro médico, información que posteriormente no pudo ser confirmada.
Patiño recorrió centros asistenciales y continuó preguntando por su padre mientras los equipos de rescate avanzaban entre los escombros. La angustia no solo estaba en las ruinas. También estaba en la incertidumbre.
Cada hora que pasaba aumentaba la preocupación de sus familiares y, al mismo tiempo, hacía más urgente la labor de quienes trabajaban para llegar hasta las personas que permanecían atrapadas.
El encuentro con el alcalde
En medio de esas horas de desesperación, José Fernando Patiño se encontró con el alcalde de Cali, Alejandro Eder. El momento quedó registrado en video y rápidamente se convirtió en una de las imágenes más conmovedoras de la emergencia.
Patiño ya no hablaba como periodista. Hablaba como hijo. Entre lágrimas, pidió al mandatario que ayudara a encontrar a su padre.
“Mi papá, mi papá. Es un buen ciudadano”, le dijo Patiño.
“Tranquilo, tranquilo, tranquilo”, le respondió Eder.
La escena reflejó la dimensión personal que había adquirido la tragedia. Mientras las autoridades coordinaban las labores para atender la emergencia, para la familia Patiño todo se reducía a una pregunta. ¿dónde estaba Darío?
José Fernando continuó pendiente de los rescatistas y de cada noticia que pudiera entregar información sobre su padre. Familiares, amigos y voluntarios también permanecieron cerca del lugar, aferrados a la posibilidad de encontrarlo con vida. Pero las horas seguían pasando.
Casi 48 horas de búsqueda
Darío Patiño Rivera estaba en el edificio cuando ocurrió el terremoto. El colapso de la estructura lo dejó bajo los escombros de las Torres del Limonar. Durante las horas siguientes, familiares, vecinos, voluntarios y equipos especializados trabajaron en medio de una estructura inestable y con enormes dificultades para avanzar.
Para José Fernando, cada movimiento de los rescatistas significaba una nueva posibilidad. La búsqueda no era solamente una operación de emergencia: era la posibilidad de volver a encontrar a su padre.
Mientras avanzaban las horas, la familia recibió información que no siempre coincidía. Primero aparecieron las señales de vida y después el supuesto traslado a una clínica que nunca pudo confirmarse. La espera se hizo más larga. Cerca de 48 horas después del terremoto, los equipos de rescate finalmente lograron llegar hasta Darío Patiño Rivera.
Esta vez, sin embargo, la noticia que recibió la familia no traía la esperanza de un reencuentro con vida. Los rescatistas habían encontrado el cuerpo de Darío entre los restos de la edificación.
Para José Fernando, la búsqueda que había comenzado con un llamado desesperado terminó con la confirmación que durante horas había intentado evitar.
“A todos, gracias”
Después de casi dos días de angustia, José Fernando Patiño confirmó públicamente la muerte de su padre.
Querida familia y amigos, con el corazón destrozado, queremos confirmar que anoche logramos rescatar el cuerpo sin vida de nuestro padre, Darío Patiño Rivera, de entre los escombros.
José Fernando Patiño publicó en su cuenta de Instagram
Con esas palabras terminó la incertidumbre que había mantenido en vilo a la familia desde el momento en que el edificio se desplomó. Pero el mensaje de Patiño no estuvo marcado únicamente por el dolor. También tuvo palabras de agradecimiento para quienes acompañaron a su familia durante las horas más difíciles.
“En medio de este dolor tan profundo, queremos agradecer de corazón a cada rescatista, voluntario, amigo, familiar, vecino, desconocido, medio de comunicación y a todos esos ángeles que fueron apareciendo en el camino para acompañarnos, sostenernos y ayudarnos a no perder la esperanza durante este proceso tan triste y doloroso. A todos, gracias por estar, por ayudar y por no soltarnos”, escribió.
La búsqueda de Darío Patiño Rivera terminó entre los restos de las Torres del Limonar. Para José Fernando Patiño, sin embargo, esas casi 48 horas quedarán marcadas por algo más que el terremoto; fueron las horas en las que dejó de ser periodista para convertirse simplemente en un hijo buscando desesperadamente a su padre.
El país siguió su historia minuto a minuto. Primero con la esperanza de encontrarlo con vida y después con el dolor de conocer el desenlace. José Fernando Patiño llegó a Cali buscando a su padre. Durante casi dos días esperó una señal entre el concreto y los hierros. La encontró, finalmente, pero llegó acompañada de la noticia que más temía.
