Crisis silenciosa en la salud pública: Contraloría amplía advertencia y apunta al MinSalud
La Contraloría General de la República reiteró el llamado al Ministerio de Salud ante el grave deterioro del flujo de recursos hacia hospitales.

La Contraloría General de la República encendió nuevamente las alarmas sobre la crítica situación financiera que atraviesa la red pública hospitalaria del país y advirtió que el deterioro del flujo de recursos del sistema de salud se ha agravado de manera significativa.
En un comunicado, el órgano de control reiteró la advertencia hecha en 2023 a la Superintendencia Nacional de Salud y decidió ampliar el llamado de atención al Ministerio de Salud y Protección Social, al considerar que las medidas adoptadas hasta ahora han sido insuficientes.
Según la Contraloría, el persistente aumento de la cartera hospitalaria, los pagos tardíos o parciales por parte de las EPS —incluidas las intervenidas— y el debilitamiento del flujo efectivo de recursos están afectando de forma directa la continuidad, oportunidad y calidad de los servicios de salud, comprometiendo además la sostenibilidad financiera del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS).
Más giros, pero también más deuda
Uno de los datos más preocupantes del informe es que, pese a que el giro directo de la ADRES aumentó en promedio un 27,2 %, pasando de $846 mil millones mensuales en 2024 a $1,076 billones en 2025, este incremento no se ha traducido en una reducción de la deuda hospitalaria. Por el contrario, la cartera de la red pública pasó de $12,5 billones en 2024 a $16,28 billones entre enero y septiembre de 2025, lo que representa un aumento del 30 % en apenas nueve meses.
El análisis de la Contraloría evidencia una profunda desconexión entre los recursos que se giran y los pagos que efectivamente llegan a los hospitales públicos. En 2024, estas instituciones facturaron $18,8 billones, pero solo recibieron $15,7 billones, es decir, el 84 %. La situación empeoró en 2025: entre enero y septiembre se facturaron $16,3 billones, pero solo se pagaron $12,6 billones, equivalente al 77 %, una caída de siete puntos porcentuales en la oportunidad de pago.
⚠️Evidenciamos que la falta de pago está afectando a toda la red pública hospitalaria y, en consecuencia, a las personas que requieren atención en salud.
— Contraloría General de la República de Colombia (@CGR_Colombia) January 23, 2026
📌Los hospitales de nivel I, II y III reciben menos recursos, lo que impacta la continuidad, la oportunidad y la calidad de… https://t.co/AMYbRKDyRO pic.twitter.com/xCWwDqbNmV
Impacto en todos los niveles de atención
La crisis golpea a toda la red hospitalaria pública, sin distinción de nivel de complejidad. Los hospitales de Nivel I pasaron de recibir el 85 % de lo facturado al 81 %; los de Nivel II, los más afectados, cayeron del 80 % al 74 %; y los de Nivel III, que atienden servicios de alta complejidad y alto costo, vieron una reducción drástica del 87 % al 76 %, comprometiendo seriamente su sostenibilidad.
La Contraloría advirtió que esta situación es especialmente grave porque la red pública hospitalaria tiene la responsabilidad de atender a más de 600 municipios, muchos de ellos en zonas rurales y apartadas donde no existen alternativas privadas para garantizar el acceso a la salud.
Desbalance entre lo público y lo privado
Otro punto crítico señalado por el órgano de control es la distribución inequitativa de los recursos. En 2025, los prestadores privados recibieron el 67,7 % del giro directo, mientras que los hospitales públicos solo accedieron al 23,2 %, reflejando un margen de 80 % para el sector privado y 20 % para el público dentro del flujo de recursos del sistema.
Este desbalance, sumado a las demoras en los giros, incrementa el riesgo de desfinanciamiento institucional, reduce la eficiencia en el uso de los recursos públicos y puede derivar en mayores presiones fiscales futuras, lo que configura un posible riesgo de daño patrimonial, conforme a la Ley 610 de 2000.
