Ascienden los muertos en batalla campal entre indígenas: ¿De quién son las tierras en disputa?
El conflicto territorial entre comunidades Misak y Nasa en Cauca escaló en Silvia y desencadenó una de las jornadas más violentas recientes.

La tensión que desde hace años se venía acumulando entre comunidades indígenas en el municipio de Silvia, Cauca, terminó estallando en una de las jornadas más violentas recientes en esta región del país. Los enfrentamientos entre integrantes de los pueblos Misak y Nasa dejan hasta el momento cerca de seis personas muertas y alrededor de 100 heridas, según confirmó el gobernador del departamento, Octavio Guzmán.
Los hechos ocurrieron en el sector de La Ensillada, entre los territorios de Guambía y Pitayó, donde desde hace varios días existían fuertes tensiones relacionadas con el control y posesión de tierras ancestrales. Aunque la confrontación explotó públicamente el jueves 21 de mayo, el conflicto se venía gestando desde hace al menos tres años y tiene su origen en decisiones administrativas relacionadas con la propiedad de más de 9.500 hectáreas de territorio indígena.

Ubicación de los resguardos indígenas Nasa y Misak. Google Maps
El origen del conflicto
Detrás de la violencia se encuentra una disputa territorial que involucra a dos de los pueblos indígenas más representativos del Cauca. Por un lado está la comunidad Nasa, una de las más numerosas del departamento y con amplia presencia en el norte y oriente caucano, representada principalmente por el Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric).
En el otro extremo está el pueblo Misak, también conocido como guambiano, cuya representación recae en el Movimiento de Autoridades Indígenas del Suroccidente (Aiso). Su principal territorio es el resguardo de Guambía, ubicado precisamente en Silvia, una zona considerada por esta comunidad como el núcleo espiritual y cultural de su identidad ancestral.
Para los Misak, las tierras en disputa no son simples propiedades rurales. Se trata de páramos, lagunas y espacios sagrados ligados históricamente a sus tradiciones, ceremonias y formas de vida. Esa relación espiritual con el territorio explica la gravedad con la que la comunidad ha asumido las recientes decisiones del Estado.
¡Nunca la violencia entre pueblos hermanos será el camino! como Gobierno Departamental atendemos la situación que se presenta en el sector de La Ensillada, entre Guambía y Pitayó, municipio de Silvia, donde comunidades indígenas Misak y Nasa se enfrentan en medio de hechos…
— OCTAVIO GUZMÁN (@OctavioGuzmanGu) May 21, 2026
Las tierras que desataron la tensión
El punto de quiebre surgió a raíz de varias resoluciones expedidas por la Agencia Nacional de Tierras (ANT) entre 2022 y 2024. Según denuncian las autoridades Misak, esas decisiones permitieron entregar parte de territorios que consideran ancestrales a comunidades Nasa cercanas, entre ellas las de Pitayó, Yaquivá y Mosoco.
La controversia gira alrededor de aproximadamente 9.530 hectáreas que incluyen zonas de páramo, lagunas y sectores como La Ensillada, Alto Méndez y Cacique. Las autoridades ancestrales del Resguardo Indígena Colonial de Guambía aseguran que estas tierras hacen parte de un título colonial históricamente reconocido.
De acuerdo con el pueblo Misak, desde diciembre de 2025 integrantes del Cabildo de Pitayó comenzaron a ocupar predios ubicados en estas áreas, lo que habría provocado el desplazamiento de cerca de 250 familias Misak asentadas en la zona limítrofe.
La comunidad también denuncia restricciones en la movilidad sobre la vía pública que conecta Silvia con Mosoco, afectando el acceso a cultivos, servicios básicos, medicina tradicional y medios de subsistencia.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, confirmó que los enfrentamientos entre indígenas Misak y Nasa en Silvia, Cauca, dejan seis muertos y más de 100 heridos. La Fuerza Pública fue desplegada para proteger a las comunidades y el Gobierno nacional reiteró la invitación del… pic.twitter.com/wZJ9u5p4Je
— BluRadio Colombia (@BluRadioCo) May 22, 2026
Señalamientos contra el Estado
Las autoridades Misak consideran que la situación es consecuencia directa de decisiones tomadas por el Estado colombiano sin respetar los procesos de consulta previa y concertación exigidos en asuntos relacionados con territorios indígenas.
A través de comunicados públicos, el resguardo de Guambía señaló que las resoluciones expedidas por la ANT desconocieron derechos territoriales históricos y terminaron profundizando el conflicto entre ambas comunidades.
El Estado colombiano adoptó decisiones administrativas sin respetar los estándares de consulta previa, libre e informada.
Autoridades Misak
quienes además cuestionan la falta de intervención efectiva de las instituciones para evitar el escalamiento de la confrontación.
Por su parte, las comunidades Nasa sostienen que cuentan con respaldo legal sobre las zonas en disputa y también han denunciado agresiones contra sus comuneros. Semanas antes de los enfrentamientos más graves ya se habían registrado choques que dejaron indígenas heridos en Silvia.
La tensión aumentó aún más el pasado 4 de mayo, cuando autoridades del Cabildo de Pitayó denunciaron ataques contra varias mujeres indígenas. Sin embargo, el resguardo Misak negó esas acusaciones y aseguró que se trataba de señalamientos sin fundamento.
El estallido de violencia
La mañana del jueves 21 de mayo la situación se salió completamente de control. En el predio conocido como La Ensillada comenzaron fuertes enfrentamientos entre integrantes de ambas comunidades, dejando inicialmente cuatro personas muertas.
Entre las víctimas se confirmó el fallecimiento de Luis Enrique Tunubalá Fernández, integrante de la autoridad tradicional Misak. Con el paso de las horas el número de víctimas aumentó y las autoridades departamentales reportaron cerca de seis fallecidos y decenas de lesionados.
Videos difundidos en redes sociales muestran escenas de extrema violencia, personas enfrentándose con elementos contundentes y motocicletas incendiadas en medio del caos. Organismos humanitarios también reportaron dificultades para ingresar ambulancias y personal médico a la zona.
La secretaria de Salud del Cauca, Carolina Camargo, confirmó la activación de un Puesto de Mando Unificado (PMU) desde las primeras horas del día para coordinar la atención de la emergencia y buscar mecanismos de diálogo entre las partes.
Al menos tres personas muertas y 44 heridas dejaron los enfrentamientos entre miembros de los pueblos Misak y Nasa, en el departamento del Cauca, suroeste de #Colombia.
— David de la Paz 戴维 (@daviddelapaz) May 22, 2026
"No podemos permitir que continúe escalando una situación que hoy está dejando personas heridas, familias… pic.twitter.com/ScSNiiApTY
Las exigencias de las comunidades
Días antes de los hechos violentos, el pueblo Misak había presentado varias peticiones al Gobierno Nacional para intentar resolver la crisis territorial. Incluso, más de 500 integrantes de la comunidad viajaron a Bogotá para exigir respuestas institucionales.
Entre sus solicitudes se encuentran el levantamiento de bloqueos en las vías, la revisión de las resoluciones expedidas por la ANT, el retorno seguro de familias desplazadas y el acompañamiento permanente de entidades como la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría y organismos internacionales de derechos humanos.
Las comunidades también pidieron garantías frente al contexto de violencia armada que atraviesa el Cauca y exigieron respeto a la autonomía territorial indígena.
Mientras tanto, las autoridades continúan intentando mediar entre las partes para evitar nuevos enfrentamientos. Sin embargo, la situación sigue siendo altamente delicada en Silvia, donde la disputa por la tierra terminó convirtiéndose en una crisis humanitaria y territorial de grandes proporciones.
