Coca-Cola es condicionada a usar menos caudales de Cundinamarca, advierte la CAR
La autoridad ambiental redujo el volumen de agua permitido y advirtió que suspenderá la captación si disminuye la oferta hídrica.

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) condicionó la operación de la Industria Nacional de Gaseosas S.A.S. (INDEGA), embotelladora de Coca-Cola, en el municipio de La Calera, a una reducción significativa en el uso del recurso hídrico, en medio de nuevas exigencias ambientales y un mayor control sobre la captación de agua.
La decisión ocurre luego de autorizar la prórroga de la concesión de agua en cuatro manantiales, pero con una disminución progresiva del caudal permitido. Según explicó el director de la CAR, Alfred Ballesteros, los estudios técnicos determinaron la prohibición del uso de 3 de los 7 manantiales que eran explotados por la compañía.
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Adicionalmente, el volumen autorizado, que había pasado de 7,67 a 3,23 en 2014, ahora se reduce a 1,9, como parte de un ajuste basado en la disponibilidad real del recurso.
"El análisis ha sido riguroso. Si advertimos una disminución en la oferta hídrica por efectos del cambio climático o cualquier fenómeno extraordinario, suspenderemos de inmediato la captación", señaló el funcionario, al advertir que no será necesario esperar el plazo de la concesión para tomar decisiones.
Adicionalmente, la CAR estableció los siguientes parámetros:
Cuando los niveles del caudal bajen, la empresa no podrá captar ni un solo milímetro de agua. De ahí a que se prepare el departamento para la llegada del Fenómeno del Niño y los efectos de sequía que puedan llegar a existir.
Mientras anteriormente este tipo de permisos podía extenderse hasta por 10 años, la CAR decidió limitar la nueva autorización a un periodo de cinco años.
Se instalarán medidores con monitoreo del IDEAM en tiempo real para vigilar el uso del recurso.
Negamos la prórroga a Industria Nacional de Gaseosas S.A.S - INDEGA S.A.S en tres de los siete manantiales que venía usando. En los cuatro restantes, redujimos el caudal de 3,23 a 1,9 litros por segundo y limitamos el permiso a cinco años, no diez.
— Alfred Ballesteros Alarcón (@Alfred_Balle) April 15, 2026
La decisión está soportada en… pic.twitter.com/xA2bWKxca9
¿Qué debe hacer Coca-Cola?
La CAR también dejó claro que, en un escenario de deterioro del balance hídrico, se podrían aplicar nuevas reducciones o incluso negar futuras prórrogas, lo que pondría en riesgo la continuidad del permiso.
Además de la reducción en el uso del agua, la autoridad impuso compensaciones ambientales de alto impacto. Entre ellas, la obligación de adquirir más de 53 hectáreas en ecosistemas de páramo y bosque altoandino, restaurarlas y entregarlas para su conservación, en un proceso que incluiría la siembra de más de 60.000 árboles nativos.
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La empresa también deberá financiar la construcción de un sistema alterno de abastecimiento de agua para comunidades del área de influencia y el casco urbano de La Calera, así como instalar una estación de monitoreo hidrometeorológico que permitirá hacer seguimiento permanente al comportamiento del recurso.
La CAR insistió en que mantendrá vigilancia constante sobre la operación y reiteró que cualquier incumplimiento o afectación al ecosistema podría derivar en sanciones o en la suspensión inmediata de la concesión.
De hecho, la entidad ha hecho varios pronunciamientos relacionados a la captación de agua por parte de Coca-Cola. En julio de 2025, el director de la CAR Cundinamarca, Alfred Ballesteros, respondió en diálgo con el director de Minuto60, Fernando Rojas, a las protestas en La Calera.
El funcionario explicó en ese entonces el permiso de 3.23 litros por segundo otorgado en la vereda San Cayetano. Aseguró que este caudal no afecta el abastecimiento de agua para Bogotá y defendió el equilibrio entre uso productivo y conservación del recurso hídrico.
