¿Reclusas webcam en El Buen Pastor? Así operaría el negocio de contenido para adultos en la cárcel
Una investigación periodística reveló un presunto estudio webcam en El Buen Pastor, donde reclusas harían transmisiones para adultos en la cárcel.

Un informe reciente del programa 'Testigo Directo' reveló presuntas irregularidades al interior de la cárcel de mujeres El Buen Pastor, en Bogotá, donde algunas reclusas estarían participando en la producción de contenido para adultos mientras cumplen sus condenas.
De acuerdo con la investigación, se trataría de un presunto esquema de transmisiones tipo webcam dentro del centro penitenciario, pese a que el ingreso de celulares, cámaras y acceso a internet está restringido para la población carcelaria.
Según el reporte, una de las internas entrevistadas aseguró que esta actividad les estaría generando ingresos económicos dentro del penal, lo que les permitiría cubrir necesidades básicas o apoyar a sus familias desde el interior de la cárcel.
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Cárcel El Buen Pastor en Bogotá, donde se investiga un presunto caso de contenido para adultos. Redes sociales
Hay un webcam, o dos webcam, o tres webcam. Entonces se turnan. De pronto dicen ellas, ‘a mí me toca trabajar y no tengo, un ejemplo para la encomienda’, entonces voy y muestro mi cuerpo y me pagan.
Testimonio difundido por el programa.
La misma reclusa añadió que esta práctica sería recurrente entre algunas internas. “Hay muchas que trabajan de esa manera. Cobran claro su trabajo, o les envían la encomienda, o les envían el dinero a sus familias”, agregó.
Condiciones en El Buen Pastor
El informe también recoge testimonios sobre las condiciones de vida dentro del penal. Algunas reclusas señalaron que deben esperar hasta tres meses para recibir kits básicos de aseo, lo que las obliga a realizar intercambios internos para suplir necesidades básicas.
“Hay muchas reclusas que no reciben una encomienda y me parece triste y desagradable que a veces no tengan ni un rollo de papel”, dijo una de las mujeres al programa.
Otra interna afirmó que la falta de visitas familiares agrava la situación, ya que dificulta el acceso a elementos esenciales. “Tienen que esperar un kit cada tres meses”, aseguró.
De acuerdo con el reportaje, estas condiciones habrían generado dinámicas internas de intercambio y comercio informal entre las reclusas, incluyendo la venta de productos básicos a precios elevados dentro del establecimiento.
Una de las denunciantes aseguró que una lata de atún podría costar hasta 30 mil pesos, mientras que una bolsa de leche alcanzaría los 50 mil pesos.

El Buen Pastor en Bogotá, epicentro de una investigación periodística por presuntas webcam. Montaje de Minuto60
Denuncias sobre economía interna en cárceles de Colombia
El informe también incluyó declaraciones del exdirector de prisiones, Germán Ricaurte, quien aseguró que en los centros penitenciarios del país existiría una economía interna basada en la venta de productos y servicios.
“A todo le ponen precio, si usted quiere entrar un documento, si usted quiere sacar un documento, si quiere jugar fútbol dentro del patio, o si usted quiere una hamburguesa”, dijo en entrevista con el programa.
Ricaurte agregó que incluso algunos beneficios dentro de los penales tendrían costos elevados. “Por una cama pueden cobrar hasta dos millones”, afirmó, y añadió que “por un trato especial” las cifras podrían aumentar hasta cinco millones de pesos.
También señaló que la asignación de trabajos dentro de establecimientos como restaurantes podría implicar pagos o bonificaciones.
El informe ha generado debate público y reacciones en redes sociales, donde usuarios cuestionan los controles dentro del sistema penitenciario y la presencia de dispositivos tecnológicos en las cárceles, pese a las restricciones vigentes.
Hasta el momento, las autoridades competentes no han emitido un pronunciamiento oficial frente a las denuncias presentadas en la investigación de Testigo Directo.
