La llegada del primer tren del Metro de Bogotá a Cartagena no solo marca un hito en la historia de la movilidad en la capital, sino que también ha despertado curiosas expectativas en un país donde la superstición y la lotería caminan de la mano.El convoy, que hace parte de los 30 trenes previstos para entrar en operación en 2028, arribó el pasado 2 de septiembre al puerto cartagenero, fecha que la propia Biblored Bogotá calificó en su cuenta de X como “un día histórico”. Y no es para menos: después de más de 80 años de promesas incumplidas, la ciudad por fin ve rodar la realidad de un sistema de transporte masivo de esta magnitud.Los bogotanos celebran cada avance, con la mirada puesta en 2026, cuando se espera la primera prueba técnica —sin pasajeros— desde el patio taller al sur de la capital. Incluso el alcalde Carlos Fernando Galán no ocultó su orgullo y confirmó que un segundo tren llegará en menos de un mes.Bogotá celebra la llegada del primer tren del Metro Alcaldía mayor de BogotáPero mientras unos hablan de ingeniería y movilidad, otros ven en los números estampados en los vagones una señal de buena suerte. En las imágenes del tren pueden leerse cifras como 10101, 10102, 10103, 10105 y 10106. Y, fieles a la tradición cabalística de muchos colombianos, no falta quien ya piense en jugarlos en el chance o la lotería, con la esperanza de que este metro no solo transforme la movilidad, sino también su fortuna personal.En un país donde hasta los sueños se convierten en números para apostar, el Metro de Bogotá podría estar inaugurando, de paso, una nueva cábala nacional: la del tren de la suerte.