Plantón frente al Museo Nacional terminó en tensión tras retiro de 30 piezas y obras
La UNADI intervino el plantón frente al Museo Nacional en Bogotá, tras la polémica por el retiro de 30 piezas vinculadas con movimientos sociales.

La presencia de la Unidad Nacional Antidisturbios (UNADI) durante el plantón realizado este sábado 17 de octubre frente al Museo Nacional de Colombia, en Bogotá, aumentó la tensión por la decisión del Gobierno de retirar cerca de 30 piezas de las salas de exposición. La actuación de la fuerza pública fue cuestionada por representantes políticos y asistentes a la movilización, quienes defendieron el carácter pacífico de la convocatoria.
La protesta, denominada Plantón por nuestras artes, culturas y memorias, fue convocada para las 12:30 p. m. en las inmediaciones del museo, ubicado sobre la carrera Séptima, entre las calles 28 y 29, en el Centro Internacional de la capital. Allí se congregaron ciudadanos, integrantes de colectivos feministas, representantes de la población LGBTIQ+ y figuras del sector cultural para expresar su desacuerdo con el retiro de los elementos.
Según los reportes de la jornada, decenas de uniformados y una tanqueta policial permanecieron en los alrededores del recinto. Algunos participantes denunciaron que la intervención de la UNADI afectó una manifestación que consideraban pacífica. La situación también fue cuestionada en redes sociales.
#ATENTOS. Unidad Nacional Antidisturbios (antes ESMAD) intervino hace pocos mins y comenzó a reprimir manifestación pacífica y el plantón frente al Museo Nacional, desatando tensión en medio de la controversia por el retiro de treinta obras del recinto cultural. En desarrollo... https://t.co/snKp1BppYf
— Colombia Oscura (@ColombiaOscura) October 18, 2026
¿Qué dijo María José Pizarro sobre la intervención policial?
Entre las figuras políticas que se pronunciaron estuvo la exsenadora María José Pizarro Rodríguez, quien convocó a la ciudadanía y pidió garantías para el desarrollo de la manifestación.
A través de su cuenta de X, Pizarro cuestionó la actuación de la fuerza pública y se dirigió al alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, para exigir explicaciones.
“Absurda, injustificada y desproporcionada, así es la actuación de la fuerza publica frente al Museo Nacional”, escribió.
En el mismo mensaje, agregó: “usted es el comandante de la Policía en Bogotá y le debe explicaciones a la ciudadanía que pacíficamente convocó este plantón”.
Pizarro es una política colombiana e hija de Carlos Pizarro Leongómez, antiguo comandante del M-19 y candidato presidencial asesinado en 1990. Su historia familiar tiene relación directa con la controversia, pues entre las piezas retiradas del museo se encontraba un afiche de la campaña presidencial de su padre.
En cuanto a una posible relación con Verónica Alcocer, no hay información verificada en los reportes consultados que permita establecer un vínculo familiar entre ambas. Por ello, no sería preciso atribuirles una relación personal sin confirmación documental.

María José Pizarro cuestionó la presencia de la UNADI durante el plantón frente al Museo Nacional y pidió explicaciones al alcalde Carlos Fernando Galán. Captura de pantalla
¿Por qué retiraron 30 piezas del Museo Nacional?
La controversia comenzó después de que el Gobierno ordenara retirar al menos 30 afiches, fotografías y objetos de tres salas del Museo Nacional. Las piezas estaban relacionadas con la historia de los movimientos feministas y LGBTIQ+, las víctimas de la violencia política, la Unión Patriótica y el Acuerdo de Paz firmado en 2016 entre el Estado colombiano y las Farc.
Entre los elementos mencionados en los reportes se encuentran una bandera del orgullo perteneciente a la activista Elizabeth Castillo, un afiche de la campaña presidencial de Bernardo Jaramillo Ossa y el llamado ‘Balígrafo’, una pluma elaborada a partir de una bala que se utilizó durante la firma del acuerdo de paz.
La decisión se produjo después de que el presidente Abelardo De La Espriella anunciara cambios en la política cultural y ordenara retirar de espacios públicos representaciones que considera relacionadas con la apología al terrorismo.
Los críticos de la medida sostienen que sacar estas piezas de las exposiciones afecta la representación de distintas memorias sociales y políticas del país. Desde esa perspectiva, el museo debe conservar testimonios históricos que permitan comprender procesos de violencia, luchas por derechos y transformaciones sociales.
¿Qué respondió la ministra de Cultura?
La ministra de Cultura, Paola Holguín, defendió la decisión del Gobierno y recordó la función institucional del museo. “El Museo Nacional, como parte del Estado, tiene el propósito de conservar, restaurar, proteger y socializar nuestra cultura”, afirmó.
La funcionaria también sostuvo que la institución “no consiste en servir como instrumento de adoctrinamiento político, foco de difusión de versiones sesgadas de nuestra historia, ni mucho menos en medio multiplicador de la agenda gubernamental”.
Holguín añadió que el museo no puede convertirse en un espacio de apología al delito o revictimización y que debe respetar los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición. Asimismo, indicó que la museología y la curaduría de los espacios a cargo del Ministerio están siendo evaluadas y rediseñadas.
Hoy, desde el mediodía, cerca de 500 personas se manifestaron frente al Museo Nacional, en Bogotá. Han ejercido legítimamente su derecho a expresar su inconformidad con las decisiones del Gobierno nacional sobre las obras removidas del Museo. A esta hora el reporte indica que la manifestación ha transcurrido de manera pacífica. A propósito de las discusiones sostenidas en las instancias de coordinación con la Policía Nacional, tanto hoy como el miércoles pasado, no sobra recordar que la Corte Constitucional ha reconocido que la ocupación del espacio público y la obstrucción de vías pueden hacer parte del ejercicio legítimo del derecho a la protesta, cuyo carácter pacífico no se pierde por las afectaciones a la movilidad. Estas afectaciones, por sí solas, no justifican la intervención de la Fuerza Pública ni la disolución de una manifestación. Expresamos nuestra preocupación por el excesivo despliegue de Escuadrones Móviles Antidisturbios (ESMAD), incluido un vehículo lanza agua, cuya presencia consideramos innecesaria y desproporcionada frente al carácter pacífico de la manifestación. La proximidad de estos dispositivos puede generar tensiones y provocar una escalada de la conflictividad que debe prevenirse. Si bien el Decreto 1525 de 2026 permite dicha proximidad, esta debe evaluarse en función de la necesidad y el contexto. Hacemos un llamado a las autoridades a respetar plenamente el derecho a la protesta pacífica, a no abordarlo como un riesgo de orden público, a adoptar alternativas para gestionar la movilidad —como de hecho se ha hecho hoy en Bogotá— y a evitar actuaciones policivas que puedan provocar confrontaciones. @Bogota @policia @mindefensa @MinInterior
— Iris Marín Ortiz (@MarnIris) October 17, 2026
¿Por qué el Museo Nacional es patrimonio cultural?
El Museo Nacional de Colombia está ubicado en la antigua Penitenciaría Central de Cundinamarca, conocida como el Panóptico, en la carrera Séptima número 28-66 de Bogotá. El edificio fue construido a partir de 1874 y funcionó como prisión durante décadas, antes de ser destinado a albergar el museo.
La institución fue fundada por ley el 28 de julio de 1823 y abrió sus puertas al público el 4 de julio de 1824. Es el museo más antiguo de Colombia y uno de los más antiguos de América.
Su sede actual fue declarada Monumento Nacional el 11 de agosto de 1975 por sus valores arquitectónicos e históricos. El museo cumple una función de conservación, investigación y divulgación del patrimonio cultural, histórico y artístico de la nación.
Por eso, el debate sobre las piezas retiradas trasciende la decisión administrativa: también plantea preguntas sobre cómo se representa la historia colombiana, qué memorias tienen lugar en las instituciones públicas y cuáles deben ser los criterios para modificar sus exposiciones.
La controversia continúa en medio de los cuestionamientos por la actuación policial y las posiciones encontradas entre el Gobierno y los sectores que piden mantener las piezas como parte de la memoria histórica del país.

